164 Vinos Valencianos: La vendimia
Vinos Valencianos
Mostrando entradas con la etiqueta La vendimia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La vendimia. Mostrar todas las entradas

Todo empieza con la Vendimia




"Sus antepasados los aztecas estaban convencidos de que se debía pedir permiso a los cuatro vientos para cosechar lo que nos da la tierra" Así le explica Anthoni Quinn a Keanu Reeves en Un paseo por Las Nubes, de Alfonso Arau, el por qué  de una tradición antes de, a pies descalzos, pisar las uvas tras la vendimia.

Es una película de hace unos años, pero me gusta tirar de filmoteca de vez en cuando.

Las tradiciones son importantes, pero los comienzos también. Está claro que la tierra ha de ser labrada, alimentada para que sea fértil; las cepas cuidadas, limpias, pero... Realmente todo empieza con la Vendimia. 

El corte, la selección de racimos, la temperatura, la fermentación... Todo listo para elaborar el vino, todo listo para dejar que se exprese, que se desarrolle. 

Es ahora, justo ahora, cuando las bodegas y cooperativas tienen su máxima punta de trabajo: recibir las uvas, enfriarlas, o no, para conservar las propiedades óptimas de la fruta y dejarlas fermentar en el depósito, barrica, vasija o donde quiera considerar el enólogo, máximo responsable de todos los procesos que se realizan en la bodega desde que entra la uva hasta que sale convertida en vino.

Nunca la viví como algo trabajoso, quizá porque vendimiar en familia y comer juntos en el campo siempre me pareció algo estupendo. 

Cada uno "cogíamos" una hila y, entre risas y canciones, competíamos para ver quién terminaba antes, siempre bajo la atenta mirada del abuelo Quico. 

Viajes con el remolque a la cooperativa, las cestas, las longanizas y la carne de la tía Pepita... Siempre fue una fiesta.

Debo ser una clásica, pero me gustan las tradiciones y me encantan las serenatas. Quienes me conocen saben la importancia que para mí tienen los mariachis. Aquí os dejo una secuencia de Un paseo por las nubes. Una canción que siempre me pareció preciosa pero que desde hoy tiene un significado especial para mí. 

Habremos de esperar para saborear los vinos y mientras tanto disfrutaremos de cosechas anteriores, pero hoy quiero brindar por la Vendimia y por los comienzos.



Imagen. verema.com

Vino y pintura



Muchos son los pintores que han recreado el vino en sus obras a lo largo de los años. Escenas, copas o bodegones; Baco, en la mitología romana o Dionisio, en la mitología griega, han sido protagonistas de multitud de lienzos. El Triunfo de Baco o Los Borrachos, como se conoce vulgarmente al cuadro de Velazquez, son muestra de ello. 

Hace años que no visito el Museo del Prado, pero hoy recordaba una visita que organicé con un grupo de italianos y lo que me gustó la experiencia, a pesar de lo complicado de la programación. Visitaban Valencia, pero se empeñaron en viajar a Madrid y conocer la primera pinacoteca española, descuadrando así toda la organización.

Al llegar allí cada uno se organizó en pequeños grupos lo que me dejó tiempo para poder disfrutar del Museo en soledad. 

Siempre he pensado que el arte es lo que te hace sentir. Y recorriendo las salas llegué hasta un cuadro, La Vendimia, de Francisco de Goya. Un óleo sobre lienzo, propio del rococó, que con unas dimensiones de 267,5 por 190,5 centímetros, corresponde a una serie de cartones, o bocetos, que Goya pintó para los tapices que irían al comedor del Príncipe de Asturias en el Palacio de El Pardo, en Madrid. 

Se trata de un conjunto sobre las cuatro estaciones compuesto por Las floreras, para la primavera; La era, para el verano; La vendimia, para el otoño y La nevada, para el invierno. 

Los cuatro se encuentran en el Museo del Prado, pero ninguno de ellos me hizo sentir como La Vendimia. 

No me avergüenza decir que el arte me emociona, y en ocasiones hasta tal punto, que me ha saltado las lágrimas. Es cierto que han sido pocas las ocasiones de climax, pero me pasó en el interior de la Pirámide de Keops, en El Cairo; al entrar en la Sagrada Familia, en Barcelona y al encontrarme con La Vendimia. 

Probablemente Goya se sirviera de las uvas como símbolo de la estación, pero tanto las dimensiones como la temática me abrumaron. Hay cosas que no se pueden explicar.