164 2021 ~ Vinos Valencianos
Vinos Valencianos

Visitamos Roques Negres Bodega El Mollet de Castelló

Quizá muchos de los aficionados y seguidores de los vinos valencianos hayan oído hablar de los vinos que se elaboran en Castellón, hay algunos productores consolidados que sólo por su nombre o por el nombre de la finca están presentes en las mesas de nuestros restaurantes, pero hay otros productores en la IGP Castelló que, aunque no sean desconocidos, quizá pasen desapercibidos para el consumidor.

La IGP Castelló es muy variada geográficamente hablando, podemos encontrar vinos en la zona del Alto Palancia, el Pla de les Useres - Vilafames y el la comarca de Sant Mateu, esto significa diversos suelos y climas muy locales que conforman un conglomerado de vinos muy diferentes amparados bajo el mismo sello.

Una de las bodegas situada en el Pla de les Useres es la que elabora los vinos Roques Negres que elabora la Bodega El Mollet. Al frente Juan Carlos Pavía y Toni Albiñana entre otros socios que son unos estupendos anfitriones y estuvimos en su bodega situada en El Pou d'En Calvo, término de la población de Les Useres, donde elaboran estos vinos provenientes de las parcelas que conforman su viñedo.

 

Syrah, Macabeo, Garnacha Tinta y Tempranillo son las uvas principales de la bodega y en futuras cosechas dispondrán de Garnacha Blanca y Monastrell para la elaboración de sus vinos. Estas se llevan a la bodega en menos de 5 minutos donde las transformarán lentamente en el mosto que fermentará en los depósitos de acero inoxidable y que luego reposarán en otros depósitos y también en barricas hasta ser embotellados.

Roques Negres es la marca emblemática de la bodega, partiendo de un Macabeo que les funciona muy bien tienen un vino blanco de dicha variedad con esta marca, también un vino jóven bien elaborado y ensamblado con Syrah y Tempranillo al 50% y el crianza Syrah 100% que duerme más de 6 meses en barricas de roble farncés de segundo uso.

Si nos ceñimos a las añadas que tienen disponibles, Roques Negres Macabeo 2020 es un blanco muy refrescante, se ciñe mucho a la variedad y con un buen potencial para aguantar en la botella todo lo que queda del 2021 o más, ya que este año no se ha podido elaborar por la adversa climatología que sufrieron en primavera y a principios de septiembre, que les ha afectado a casi todo el viñedo. Como curiosidad Roques Negres Macabeo 2014, que lo pudimos catar en nuestra visita, tiene una estupenda evolución, apenas se nota el color oxidado y los aromas y sabores pasan de los cítricos y florales del de añada a notas algo ahumadas, de frutos secos y alguna hortaliza como el hinojo. El potencial del vino para otras añadas simplemente haciendo trabajo con las lías puede ser excepcional, pero el futuro lo dirá.

Roques Negres 2019 jóven 50% Tempranillo y 50% Syrah es un vino con mucha personalidad, ideal para tomarlo en cualquier momento, yo recomiendo darle un toque de frío y tomarlo por debajo de los 17º-18º para disfrutarlo mejor. Este vino destaca por tener unas notas frutales muy marcadas, quizá con un fondo algo dulzón y que está en su mejor momento para consumir. No disfrutaremos de la añana 2021 pero supongo que la 2020 estará pronto disponible, mientras se afina en la botella.

Pasamos al vino premium de la bodega, Roques Negres 2018 Syrah, el perfil de este vino es muy singular, ya que a las notas de frutos rojos y especias como la pimienta, hay un fondo ahumado que lo potencia como un vino estructurado y poderoso, por boca pasa muy carnoso, aterciopelándose en el paladar y predominando su presencia en el posgusto.

Pero la bodega tiene dos vinos más en su catálogo que no hay que perder de vista, incluso uno de ellos ya agotado en la añada 2020, esta es la gama Les Mares. Elaborados con Garnacha tinta el primero de ellos es un  Blanc de Noirs, de primera prensada y con una fermentación a baja temperatura y en segunda prensada y tras pasar en la prensa menos de 2 horas un sutil y delicado Les Mares Rosado que no deja indiferente y del que ya no podremos disfrutar hasta que la añada 2021 esté terminada y en nuestras mesas.

Aparte de los vinos, de visitar la bodega, de compartir mesa y mantel con Toni y Juan Carlos, la visita a la zona es también muy recomendable, los diferentes cultivos, paisajes y lugares merecen la pena conocerlos y sobre todo en esta época otoñal donde la luz le da un bonito color a la zona, pudiendo así disfrutar del vino con todos los sentidos.


Coviñas suma dos nuevas incorporaciones a su gama AULA, que rinde homenaje a sus socios más antiguos

 La familia AULA sigue creciendo y lo hace ahora sumando dos nuevas incorporaciones a su nueva gama, pensada para el canal Horeca, con la que pretende marcar un punto de inflexión en la trayectoria de un grupo vinícola que engloba 10 cooperativas y reúne a 3.000 familias entorno a un proyecto común, el vino.

  • El AULA Bobal Merlot es un tinto elaborado a partir de una selección de las mejores uvas de Bobal y Merlot que sigue una elaboración tradicional para un posterior ensamblaje y crianza en barrica. La crianza no supera los 3 meses para mantener la tipicidad de la varietal combinada con los matices del roble que aportan una equilibrada complejidad.
  • El AULA Garnacha 2020 es un vino joven elaborado a partir de una selección de parcelas de Garnacha situadas en las zonas más altas y frescas de la denominación de origen Utiel-Requena, a unos 850 metros sobre el nivel del mar, donde los suelos son franco arcillosos y calcáreos. El vino fermenta en contacto con los hollejos entre los 6 y 8 días y la fermentación maloláctica tiene lugar en los depósitos de acero inoxidable a una temperatura que no supera los 24ºC. El resultado es un vino fino y elegante, muy expresivo con el carácter propio del varietal


 

 

Acerca de la gama AULA

La fuente de aprendizaje de todas las generaciones que conforman la familia Coviñas ha sido el campo, la naturaleza, que lleva años cultivándonos en los valores más esenciales. Estas 3.000 familias han trabajado en sincronía con la naturaleza, respetando sus ciclos, valorando su diversidad y creando un AULA de conocimiento, que debemos saber respetar y cuidar.

Este es el motivo por el que esta nueva gama toma el nombre AULA en memoria y reconocimiento de todos los que han constituido con su saber hacer este GRUPO, y que han dejado su huella impresa para siempre.

En esta gama, las etiquetas de los vinos conectan a las personas homenajeadas, a través de sus huellas, con elementos de la tierra y el entorno de Coviñas. Esto simboliza al mismo tiempo el orgullo por nuestro entorno y el cariño que tenemos a nuestra comarca reconocida por la Denominación de Origen Protegida Utiel Requena. Porque toda esta entrega personal y cuidado del entorno vuelve a nosotros como un regalo, en forma de frutos llenos de vida.

En palabras del presidente de Coviñas, José Miguel Medina, “estos dos tintos completan una gama que llega en un momento clave para la hostelería, en el que es evidente la importancia de proteger lo esencial. Para nosotros lo esencial han sido siempre las personas que forman parte de la familia Coviñas y que con sus manos y su saber hacer han cuidado la tierra sobre la que hoy se alzan nuestros viñedos, como un legado a mantener para las próximas generaciones. Esperamos que estos dos tintos se conviertan en un aliciente más para el sector, ávido de novedades con las que sorprender a sus clientes”.

Vicente Gandía presenta Ceràmic Monastrell

Hablar de la utilización de las tinajas de cerámica es remontarse al origen del vino. Estos recipientes se han venido utilizando desde hace más de 3000 años en su elaboración, crianza y transporte. Bodegas Vicente Gandía ha querido volver al origen con una elaboración que recupera la utilización de las tinajas de cerámica en combinación con la crianza en barricas de roble. Se trata del nuevo CERÀMIC MONASTRELL criado en tinaja, elaborado por el prestigioso enólogo Pepe Hidalgo, director técnico de la bodega.

 “El vino y la vid están presentes en mi vida desde que nací. Mi abuelo fue maestro y quizás la figura más importante de la viticultura española y mi padre es, además, de un gran estudioso de la viniviticultura uno de los enólogos más importantes del país. Es por ello que, para mí, es mi profesión, pero también es la mayor afición que tengo. Lo vivo con pasión e ilusión, espero ansioso siempre la vendimia y aún cada día me emociona encontrar la complejidad de un buen vino”. Pepe Hidalgo, director técnico de la bodega.

 

 

Ceràmic, del griego antiguo “Keramiké” (hecho de arcilla) es un vino elaborado con uvas de la variedad Monastrell procedente de viñas viejas situadas en parcelas de estricto secano. Criado durante 11 meses en barricas de tostado medio y afinado en tinajas de cerámica al final de su crianza. La micro oxigenación que permite este material a través de las paredes del recipiente, produce un aporte lento y continuo de oxígeno que preserva y potencia el sabor de la fruta aportando frescura y expresividad mientras que el paso por barrica aporta una gran finura y elegancia a nuestros vinos, a la vez que permite que estos sean muy respetuosos con las características específicas de nuestro terroir.

La utilización de la variedad Monastrell también supone una vuelta a las raíces de la compañía ya que fue una de las primeras variedades que utilizó en sus orígenes a finales del siglo XIX. Se trata de una variedad típica del sureste de España que necesita climas muy cálidos y suelos muy áridos. Con esta uva obtenemos vinos muy potentes y con una gran concentración. Tras su paso por barrica y su afinamiento en tinajas de cerámica conseguimos un vino de color rojo intenso, oscuro y con ribetes vivos. En la nariz destacan los aromas de ciruela madura, regaliz, coco y vainilla. Su paso por boca es amplio, robusto, de tanino dulce y elegante acidez. Deja el recuerdo en la boca de estas frutas rojas muy maduras.

Elaborado con el sello distintivo de calidad de la DOP Valencia, una región vitivinícola que se reinventa y apuesta por la recuperación de las uvas autóctonas, Ceràmic Monastrell se posiciona en el segmento de vinos premium para poder competir de tú a tú con las grandes referencias de los vinos españoles en las cartas de los mejores restaurantes. 

Ceràmic Monastrell supone un paso más en el camino que ha emprendido Bodegas Vicente Gandía en la elaboración de grandes vinos icónicos que están ayudando a la compañía a generar nuevas oportunidades de negocio y crecer en su posicionamiento, lo que supone un paso adelante para los vinos valencianos en general.

 

Visitamos Bodegas Vegalfaro

Hablar de Bodegas Vegalfaro es hablar de vinos con personalidad propia, quizá el lector piense que el vino se hace con uvas, pero en este caso las uvas se someten a una manera de entender el viñedo y su cultivo muy personales, y ahí está Rodolfo Valiente que es la cabeza visible de este proyecto. Situada en Requena, en la carretera de El Pontón a Utiel, esta finca con 35 Ha de cultivo de viña, rodea a la bodega, siendo un precioso enclave donde se respira tranquilidad y perfectas vistas a un mar de viñas.

Aunque la expresividad de sus vinos no cabe duda de que son excelentes, no sería así sin un control exhaustivo de la viticultura, en este caso ecológica y certificada, que hacen que siempre haya que ir por delante de lo que pueda suceder para obtener un producto que cumpla las exigentes expectativas del consumidor.

Conversar con Rodolfo compartiendo sus vinos, desde los más jóvenes y llenos de fruta hasta los más complejos y finamente elaborados, es un aprendizaje que no hay que perderse, pues conoces cómo es posible hacer vinos profundamente mediterráneos de diferentes variedades y suelos tan diferentes como los que rodean a la finca donde tiene la bodegas o los que tiene en el paraje de Los Balagueses, de suelos arcillosos donde la planta es capaz de profundizar para buscar a suelos calizos de piedra con rendimientos bajos y alta concentración de azúcares y polifenoles.

En los más de 20 años que la bodega está operativa, se ha renovado las gamas de vinos, pero siempre con el espíritu de elaborar vinos que expresen terruño, usando técnicas modernas pero a la vez muy probadas, como dice Rodolfo, el secreto está en el control en campo y limpieza en la bodega.

Las tres gamas de vinos que produce no significan tres calidades distintas, al contrario, encontramos la misma calidad en un Rebel.lia, que en un Caprasia o en un Pago de Los Balagueses, lo que cambia es la material prima y el tipo de elaboración.

 

 

Rebel.lia es la gama de vinos jóvenes, pensados para tomar por copas en los bares y restaurantes y también para compartir en comidas sencillas, desenfadadas, buscando esa chispa de frescura, fruta y con expresión de añada.

La gama Caprasia es quizá la que más expresiva, pensando en las variedades autóctonas como Macabeo y Bobal y acompañadas de Chardonnay y Merlot para conferirle más equilibrio y que se puedan disfrutar sin perder la identidad del terruño. Destacar la crianza del Caprasia Bobal que pasa por ánforas de 180 litros para conseguir un buen afinamiento y no perder la esencia de la variedad.


Los vinos del Pago de Los Balagueses son los más especiales y difíciles de elaborar, la situación de este paraje y las condiciones geográficas hacen que las plantas tengan más complicada su supervivencia, suelos pobres con roca madre caliza a poca profundidad, hacen que las producciones sean bajas pero de una calidad envidiable, la Syrah, Garnacha Tintorera y Chardonnay se adaptan y la singularidad del paraje excepcional. De hecho estos vinos se reconocen como vinos de Pago, siendo Los Balagueses Denominación de Origen Protegida propia.

Los cavas de Vegalfaro, que siempre ha elaborado, son de mucha frescura y finura, todos elaborados por el método tradicional y Brut Nature, además ahora tiene un Gran Reserva con 36 meses de rima que cabe destacar su cremosidad y finísima burbuja. También la gama Caprasia dispone de un cava fresco y cremoso.

En definitiva si quieres pasar un buen rato, disfrutar del paisaje y de los vinos con una visita guiada y personalizada, no te lo pierdas porque lo vas a vivir intensamente y desde luego que vas a disfrutarlo.

La DO Utiel-Requena selecciona sus vinos representativos de 2021

La Denominación de Origen Utiel-Requena ha presentado sus vinos seleccionados de este año, escogidos mediante cata a ciegas por el panel de cata de la DO.

En un acto celebrado hoy en el Consejo Regulador, coincidiendo con la reunión antes del verano del Pleno del Consejo Regulador, los diplomas de Tinto Utiel-Requena y Tinto monovarietal de Bobal Utiel-Requena han recaído en los vinos siguientes: Sucesión 2019 Cabernet Sauvignon, de Bodegas Covilor, y Caprasia Crianza Bobal 2018, de Bodegas Vegalfaro.

PUEDES VER LA INFORMACIÓN DE LOS VINOS PINCHANDO SOBRE LOS LINKS AQUÍ:

Sucesión 2019 Cabernet Sauvignon (Bodegas Covilor)
https://bodegascovilor.com/producto/sucesion-cabernet-2019/

Caprasia Crianza Bobal 2018, de Bodegas Vegalfaro
https://vegalfaro.com/es/caprasia-es/



Tras el paréntesis de la pandemia, el concurso de vinos seleccionados se ha retomado con unas bases nuevas para las bodegas participantes y una reducción de las categorías (de ocho a cinco: Tinto y Tinto monovarietal de Bobal, que acaban de ser elegidos; y Espumoso, Blanco, Rosado de Bobal, para cuyas categorías se tendrán en cuenta ya en la siguiente añada y pasarán a ser los Vinos Seleccionados de 2022).

Cabe mencionar que en el anterior Pleno del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Utiel-Requena, la añada 2020 fue calificada como “muy buena”.

Notas de cata

El ganador de la categoría de Tinto Utiel-Requena, el Sucesión 2019 Cabernet Sauvignon, tiene un color rojo profundo con matices violáceos. Ha explicado sus características en el acto por videoconferencia Antonio Fernández, enólogo de Covilor. Su aroma es intenso, en el que destaca la esencia de grosella, cerezas, ciruelas y aceitunas negras. En boca se presenta denso, con mucha estructura y con un fondo de chocolate negro.

Por su parte, el seleccionado Tinto monovarietal de Bobal Utiel-Requena, el Caprasia Crianza Bobal 2018, tiene un color rojo cereza intenso, pronunciado, de intensidad aromática con predominio de fruta negra madura y sutiles notas de roble tostado. Muy fresco en el paladar, con taninos dulces y abundantes, con mucho cuerpo y una buena acidez, final persistente de ciruela negra.

Tantum Ergo Rosé premiado como mejor Cava de España

El pasado viernes en un acto celebrado en Almería, la Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino (AEPEV), formada por 180 especialistas y divulgadores del vino que son los que hacen decenas de cata a lo largo de toda la temporada, hizo entrega de sus premios anuales a los mejores vinos del año 2020 entre los que han estado dos referencias de Hispano Suizas.

En la categoría de vinos espumosos el Tantum Ergo Rosé se impuso a todos los demás de la DO Cava siendo puntuado como el mejor cava de España.

Pablo Ossorio, enólogo de la bodega, fue el encargado de recoger el premio y de hablar en nombre de todos los galardonados. Ossorio dio las gracias a la asociación “por la promoción y la cultura del vino que están haciendo”, a la vez que les invitó a que los premios se convirtieran itinerantes y visitaran Valencia en próximas ediciones. 

Junto al Tantum Ergo Rosé, el Impromptu Rosé también fue uno de los tres vinos rosados que empataron en la máxima puntuación y que son calificados como los mejores rosados de España. Rafa Navarro, socio fundador de Hispano, fue quien recogió este nuevo galardón de un vino que este año ya ha sumado otras dos cimas: mejor rosado en la guía Wine Up y mejor rosado en Akatavino con 96 puntos. 
 

Además, el Tantum Ergo Rosé sigue la senda de éxito ya que en el mismo año fue reconocido como mejor espumoso/Cava de España en Verema, y el mejor espumoso rosado en la mayor parte de las guías.

Se da la circunstancia de que los dos vinos están elaborados exclusivamente con la variedad pinot noir que tantas alegrías, premios y galardones está dando a la bodega de Requena. Uno lleva la contraetiqueta DO Cava, donde está llevando a lo más alto a esta denominación, y el Impromptu la DOP Valencia, donde se ha convertido en la gran referencia de rosados de guarda.

El concurso se desarrolló a finales del año pasado y se dieron a conocer los resultados con el año nuevo, si bien ahora tuvo lugar la entrega de los galardones una vez que la pandemia a dejado más libertad a este tipo de actos.

Este reconocimiento halaga especialmente a los socios de Hispano porque llega de la mano del colectivo que reúne a los principales prescriptores y encargados de difundir la cultura del vino en nuestro país. Como siempre, los premios se convierten en Hispano en un acicate y una responsabilidad para seguir creciendo con la siguiente añada.

 

Galardones Bacchus y altas puntuaciones en la Guía Peñín para Clos de Lôm

La bodega valenciana Clos de Lôm continúa con una trayectoria imparable en el mundo vinícola desde que comenzara su andadura en 2018, de la mano del enólogo Pablo Ossorio. En esta ocasión, Clos de Lôm ha conseguido hasta 91 puntos en la Guía Peñín y el oro y la plata en los Premios Bacchus.

 La Guía Peñín revalida todos los vinos de Clos de Lôm

Los vinos de Clos de Lôm han recibido puntuaciones de Peñín desde la primera añada, y una vez más repiten sobresaliente en casi todos sus vinos.

 “El año pasado Isidra se entrenó con un sobresaliente de 90 puntos. Este año hemos conseguido subir un punto así que estamos muy orgullosos porque es la revalidación de nuestros vinos en una de las guías más importantes del sector”, señala Lucía Serratosa, CEO de Clos de Lôm.

 La Guía Peñín es una de las principales referencias dentro del sector vinícola a nivel nacional e internacional. Clos de Lôm ha obtenido las puntuaciones de 89 puntos en Malvasia 2020, 90 puntos en Monastrell 2020, y 91 puntos en Tempranillo 2019, Garnacha 2020 e Isidra 2018. 

 


Bacchus de oro y Bacchus de plata para Monastrell y Malvasía

En el Concurso Internacional de Vinos Bacchus, uno de los más prestigiosos certámenes vitivinícolas que convierte a Madrid en la capital mundial del vino, Clos de Lôm también se ha hecho un hueco en el medallero, en su celebración el pasado mes de mayo.

 Clos de Lôm Monastrell ha conseguido una medalla de oro y Clos de Lôm Malvasía se ha alzado con la de plata. El rosado de Monastrell, que tantas sorpresas está dando, junto al blanco de Malvasía, se han convertido en dos buques insignias de la bodega.

 


Vinos inspirados en la naturaleza

Los vinos de Clos de Lôm tienen el peso de una tradición centenaria y de sus orígenes. Estos vinos de finca se crían en tierras que ya han visto crecer a cuatro generaciones de amantes de sus viñedos y del trabajo bien hecho. En Clos de Lôm conocen al detalle las variedades que mejor se adaptan a cada terruño, a cada altitud y las necesidades de cada cepa. Por eso, cada uno de sus vinos posee la personalidad que solo da la diversidad de la naturaleza.

 

 

Visitamos la bodega Las Mercedes del Cabriel

En el término más occidental de la provincia de Valencia y limitando con Cuenca encontramos una finca que alberga la Bodega Las Mercedes del Cabriel. Situada en Villargordo del Cabriel, de camino a Fuenterrobles, encontramos este edificio singular, edificación de finales del siglo XIX que da nombre a la bodega. 

Esta construcción estilo "Chateau" alberga en su interior, una antigua bodega que ha sido remodelada para, en el siglo XXI, producir un vino singular y diferente. Aprovechando los antiguos depósitos subterráneos y dotada de unos pequeños, pero suficientes, depósitos de acero inoxidable, barricas nuevas y una mesa de selección, se elabora unos de los vinos de la variedad Bobal, adscrito a la DOP Utiel-Requena, más diferentes de la comarca.

Haciendo historia, la finca, antiguo Coto de Caza de José Canalejas, presidente del Partido Liberal en el siglo XIX, tiene unas 200 hectáreas en las que alberga diferentes tipos de cultivos, así como zonas de bosque y matorral, todo ello en un paraje natural como el de las Hoces del Cabriel. Después la finca fue a manos de la familia Oria de Rueda, familia que por aquellos tiempos se dedicaban al comercio de la seda, principal industria de la comarca Utiel-Requena en el siglo XIX, que luego se reconvirtieron en bodegueros aprovechando el auge del comercio del vino a principios del XX provocado por la devastación del viñedo  francés en tiempo de la Filoxera.

La bodega fue luego adquirida posteriormente por una familia valenciana que la transformó en un alojamiento rural, y no fué hasta hace unos pocos años, en que se empezó a producir su primer vino. Aprovechando viñedos centenarios y la elevada altura de la finca (900 metros), se elaboró con todo detalle y cuidado el vino Las Mercedes del Cabriel Bobal

Elaborado bajo la dirección técnica del enólogo José Hidalgo, con una producción limitada a no más de 11.000-12.000 botellas,  la añada 2018 el vino se presenta con un bonito color rojo con reflejos violetas, de capa medio alta, con buena lágrima en la copa. En nariz, a copa parada, el primer aroma es una sensación de monte bajo mediterráneo, seguido de mentolados y notas balsámicas, agitando el vino empieza a surgir la fruta roja fresca (cerezas, frambuesas, grosellas), el fondo de vainilla denota la crianza en buena barrica de roble francés y sutilmente asoma un tostado ligero. En la boca tiene una entrada muy fresca, parece que cuando pasa por la garganta se termina el vino, pero no es así, se expande de manera que el posgusto permanece y van apareciendo recuerdos balsámicos, fruta roja y sobretodo una frescura que invita a beber otro sorbo.


Hay una elaboración especial, Las Mercedes Esencia, de la que se elaboran no más de 600 botellas y que es un producto que  se elabora en añadas y condiciones excepcionales. 

Creo que es una visita que no hay que perderse, disfrutar del paraje, conocer el vino y sobre todo probar algo diferente elaborado con uva Bobal.

 

Finca Casa Julia 2020 primer albariño con DO Valencia de Hispano Suizas

Desde el corazón de los viñedos de Requena, Bodegas Hispano Suizas ha dado una nueva vuelta de tuerca a la innovación en los vinos españoles al sacar al mercado Finca Casa Julia, el primer albariño Mediterráneo de la DOP Valencia.

En la tarde del jueves 20 de mayo se presentó a la prensa especializada en el Hotel Las Arenas 5* GL en lo que ha sido también un auténtico reencuentro social de la crítica vinícola tras los aislamientos provocados por la pandemia.

La variedad autóctona de la costa gallega, una de las más celebradas en el mercado internacional, se ha adaptado al terroir de Hispano Suizas de una forma tan peculiar que ha dado a luz a un vino espectacular en las manos del enólogo Pablo Ossorio, buen conocedor del albariño por su experiencia en el sector en Galicia.

Es una vieja intuición que compartíamos Rafa Navarro y yo, que el albariño podía hacer grandes vinos en Valencia, por eso hoy estamos tan contentos de presentaros Finca Casa Julia, porque el esfuerzo ha merecido la pena”, dijo Ossorio en la presentación. 
 

De un noroeste de clima húmedo y con el Atlántico a las puertas, se pasa a un albariño de altura, cultivado a unos 750 metros de altitud en la meseta de Requena y con la influencia del Mediterráneo a poco más de 50 kilómetros en línea recta.

La reciente apuesta de la DOP Valencia de permitir el albariño, en su línea de apostar por vinos de calidad y de futuro, es estrenada por Hispano Suizas en la búsqueda de un vino blanco moderno en el que el cambio climático juegue a favor.

Según señala Pablo Ossorio, el mercado demanda blancos aromáticos de calidad “donde la frescura y la acidez se conjuguen bien para dar singularidad y longevidad a unos vinos complejos” en los que aromas frutales y florales se combinen con una boca “de un vino con cuerpo” y largo recorrido en botella, un vino blanco de guarda.

El cambio climático está llevando a las variedades autóctonas a elevar su Ph, que con la falta de ácido málico dejan a los vinos sin frescura.

El albariño entra bien en este juego en el clima de Requena, que combinado con un cultivo adaptado al suelo calizo arcilloso de la zona y una producción baja, se convierte en un aliado prodigioso.

El resultado es un Finca Casa Julia 2020, un blanco joven fermentado en barricas de 400 litros nuevas de roble, y mantenido con sus propias lías en depósitos esféricos de cemento, que es muy aromático, frutal, fresco, con la acidez excelentemente compensada, con cuerpo y que tiene una larga vida gracias a la buena integración de la madera y su crianza con las lias.

 

Sin hueco para el error

Hispano es un proyecto caracterizado por no dejar nada a la improvisación. Cada novedad que descorchamos tiene su origen mucho antes que en la fecha de la añada de la botella. Siempre es fruto de un largo proceso de investigación en la viña primero, y en la bodega después.

Desde los inicios, la bodega ha plantado muchas variedades para ir viendo su evolución y aclimatación a los suelos, humedad, latitud y temperaturas de Requena. Tras diversas vinificaciones y coupages, al final se va produciendo una selección natural pactada por los pilares de la bodega, Rafa Navarro a los mandos de las viñas y Pablo Ossorio en la parte enológica.

Sólo cuando coinciden ambos sigue adelante la apuesta, y la de Finca Casa Julia alcanza ahora el estreno.

Desde 2015 experimentaban con variedades blancas en una parcela que da nombre al vino y que está al lado de Casa la Borracha, de donde sale el bobal. 
 

La parcela se prestaba para blancos y probaron con diferentes variedades blancas como xarello, riesling, albariño, viognier…etc. El olfato de Rafa Navarro es la rueda a seguir, como demostró desde finales del siglo pasado con su apuesta con el pinot noir después de ir descartando otras más conocidas… y eso que tuvo que aguantar que le dijeran repetidamente que abandonara, que no funcionaría… Pues bien, hoy los mejores pinot de España están en las cavas de esta bodega.

El albariño fue pasando todos los cortes que se imponían Navarro y Ossorio en esa búsqueda de la excelencia que busca

Hispano Suizas. Ninguna novedad de la bodega puede desentonar con la exclusividad de los productos ya en el mercado, y esa exigencia que se autoimponen da resultados como Finca Casa Julia que, más pronto que tarde, dará grandes alegrías a sus creadores como el resto de la gama de blancos: el Impromptu, de Sauvignon blanc y el rosé de pinot noir, los cavas Tantum Ergo, Los Bassus, el Quod Superius y el famoso Bobos Finca Casa la Borracha.

Vallblanca 2020 de La Casa de las Vides

La Casa de las Vides, es una bodega de nueva planta que se asienta sobre lo que, desde 1783, ya fue una antigua bodega: la bodega de la Finca El Galtero de Agullent, en la Vall d’Albaida, al sur de la provincia de Valencia

Durante tres generaciones, desde 1955, la familia de Francisco Gandia Casanova se ha dedicado al mundo del viñedo. Como Vivero Seleccionador de vid y frutales (Viveros La Casa de las Vides) abastece de vides y barbados a las mejores bodegas españolas y internacionales siendo pioneras en el sector de la planta injertada.

A partir de 2005 empiezan a vinificar de manera que así cierran el ciclo productivo del vino y nace la bodega como tal. La bodega cuenta con el asesoramiento técnico en elaboración por parte del enólogo Francisco Javier Gandia Espi , Ingeniero Agrónomo , Licenciado en Enologia y asesorado en los inicios por Ana Martín Orzan.

Los viñedos se asientan en las fincas ”El Galtero”, “El Catalí” , “El Cerro” y “Set caps”.

Estas fincas están ubicadas en plena “Vall d’Albaida”, al sur de la provincia de Valencia. Pertenecen a la D.O. Valencia y específicamente a la subzona Clariano.

El Valle esta rodeado por sierras como la Serra Grossa , Serra de la solana , Serra d'Águllent , Cova alta y Benicadell

Sus tierras calizas, sus ríos, fuentes y manantiales, confieren a este valle una frescura y unas características inigualables para cultivar nuestros viñedos y producir vinos de gran calidad.

 


El vino Vallblanca 2020 100% Gewürztraminer nace en el viñedo de la finca "La Vega", vides plantadas en un suelo calizo de arcilla blanca, que le aportan frescura y una buena acidez, con una edad de 15 años y que con una climatología de inviernos fríos y veranos calurosos, junto al aporte de humedad de viento de Levante, hacen que la variedad crezca con un perfecto aireamiento y buena insolación.

Respecto a la elaboración, se vendimia la segunda quincena de agosto y se mantiene la uva a una temperatura de entre 10º y 12º, pasando a fermentar de 3 a 4 semanas manteniendo una temperatura no superior a los 15º de manera que se le pueda extraer todo el potencial aromático para luego  reposar junto con sus lías hasta su embotellado.

El vino se muestra con un color amarillo pálido, muy graso en copa y con una limpidez que destella reflejos algo dorados. En la nariz tiene un buen potencial aromático, así pues encontramos notas cítricas, flor blanca, fruta de hueso, también hay un fondo mineral. En la boca tiene un buen ataque, la acidez es muy controlada, destaca un sabor algo salino y un toque de calidez. Es fácil de beber y su postgusto recuerda mucho a frutas blancas como la pera.

A diferencia de los vinos cultivados en el Valle del Rin o en la Alsacia, este Gewürztraminer no encontramos notas de hidrocarburos, tan características en estos vinos, quizá por la diferencia de suelos, aquellos mucho más ácidos y sobre todo formados por mezcla de esquistos, cuarcitas, sedimentos del Terciario y el llamado loess (polvo de la Edad del Hielo).

El clima mediterráneo interior de la Vall d'Albaida, la humedad de los vientos de Levante y los suelos calizos de arcilla blanca, confieren a la uva características más aromáticas más intensas y una boca un poco más cálida que en regiones más frías como es centro europa. 

Concluiría diciendo que este vino tiene su propio carácter y el clima le confiere una buena nariz con notas muy frescas y una potencia en boca controlada que lo hace fácil de beber y fácil de maridar con cualquier plato de pasta, pescados, carnes blancas y nuestros arroces mediterráneos.