164 Vinos Valencianos: Bodegas
Vinos Valencianos
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Visitamos Bodegas Vegalfaro

Hablar de Bodegas Vegalfaro es hablar de vinos con personalidad propia, quizá el lector piense que el vino se hace con uvas, pero en este caso las uvas se someten a una manera de entender el viñedo y su cultivo muy personales, y ahí está Rodolfo Valiente que es la cabeza visible de este proyecto. Situada en Requena, en la carretera de El Pontón a Utiel, esta finca con 35 Ha de cultivo de viña, rodea a la bodega, siendo un precioso enclave donde se respira tranquilidad y perfectas vistas a un mar de viñas.

Aunque la expresividad de sus vinos no cabe duda de que son excelentes, no sería así sin un control exhaustivo de la viticultura, en este caso ecológica y certificada, que hacen que siempre haya que ir por delante de lo que pueda suceder para obtener un producto que cumpla las exigentes expectativas del consumidor.

Conversar con Rodolfo compartiendo sus vinos, desde los más jóvenes y llenos de fruta hasta los más complejos y finamente elaborados, es un aprendizaje que no hay que perderse, pues conoces cómo es posible hacer vinos profundamente mediterráneos de diferentes variedades y suelos tan diferentes como los que rodean a la finca donde tiene la bodegas o los que tiene en el paraje de Los Balagueses, de suelos arcillosos donde la planta es capaz de profundizar para buscar a suelos calizos de piedra con rendimientos bajos y alta concentración de azúcares y polifenoles.

En los más de 20 años que la bodega está operativa, se ha renovado las gamas de vinos, pero siempre con el espíritu de elaborar vinos que expresen terruño, usando técnicas modernas pero a la vez muy probadas, como dice Rodolfo, el secreto está en el control en campo y limpieza en la bodega.

Las tres gamas de vinos que produce no significan tres calidades distintas, al contrario, encontramos la misma calidad en un Rebel.lia, que en un Caprasia o en un Pago de Los Balagueses, lo que cambia es la material prima y el tipo de elaboración.

 

 

Rebel.lia es la gama de vinos jóvenes, pensados para tomar por copas en los bares y restaurantes y también para compartir en comidas sencillas, desenfadadas, buscando esa chispa de frescura, fruta y con expresión de añada.

La gama Caprasia es quizá la que más expresiva, pensando en las variedades autóctonas como Macabeo y Bobal y acompañadas de Chardonnay y Merlot para conferirle más equilibrio y que se puedan disfrutar sin perder la identidad del terruño. Destacar la crianza del Caprasia Bobal que pasa por ánforas de 180 litros para conseguir un buen afinamiento y no perder la esencia de la variedad.


Los vinos del Pago de Los Balagueses son los más especiales y difíciles de elaborar, la situación de este paraje y las condiciones geográficas hacen que las plantas tengan más complicada su supervivencia, suelos pobres con roca madre caliza a poca profundidad, hacen que las producciones sean bajas pero de una calidad envidiable, la Syrah, Garnacha Tintorera y Chardonnay se adaptan y la singularidad del paraje excepcional. De hecho estos vinos se reconocen como vinos de Pago, siendo Los Balagueses Denominación de Origen Protegida propia.

Los cavas de Vegalfaro, que siempre ha elaborado, son de mucha frescura y finura, todos elaborados por el método tradicional y Brut Nature, además ahora tiene un Gran Reserva con 36 meses de rima que cabe destacar su cremosidad y finísima burbuja. También la gama Caprasia dispone de un cava fresco y cremoso.

En definitiva si quieres pasar un buen rato, disfrutar del paisaje y de los vinos con una visita guiada y personalizada, no te lo pierdas porque lo vas a vivir intensamente y desde luego que vas a disfrutarlo.

Galardones Bacchus y altas puntuaciones en la Guía Peñín para Clos de Lôm

La bodega valenciana Clos de Lôm continúa con una trayectoria imparable en el mundo vinícola desde que comenzara su andadura en 2018, de la mano del enólogo Pablo Ossorio. En esta ocasión, Clos de Lôm ha conseguido hasta 91 puntos en la Guía Peñín y el oro y la plata en los Premios Bacchus.

 La Guía Peñín revalida todos los vinos de Clos de Lôm

Los vinos de Clos de Lôm han recibido puntuaciones de Peñín desde la primera añada, y una vez más repiten sobresaliente en casi todos sus vinos.

 “El año pasado Isidra se entrenó con un sobresaliente de 90 puntos. Este año hemos conseguido subir un punto así que estamos muy orgullosos porque es la revalidación de nuestros vinos en una de las guías más importantes del sector”, señala Lucía Serratosa, CEO de Clos de Lôm.

 La Guía Peñín es una de las principales referencias dentro del sector vinícola a nivel nacional e internacional. Clos de Lôm ha obtenido las puntuaciones de 89 puntos en Malvasia 2020, 90 puntos en Monastrell 2020, y 91 puntos en Tempranillo 2019, Garnacha 2020 e Isidra 2018. 

 


Bacchus de oro y Bacchus de plata para Monastrell y Malvasía

En el Concurso Internacional de Vinos Bacchus, uno de los más prestigiosos certámenes vitivinícolas que convierte a Madrid en la capital mundial del vino, Clos de Lôm también se ha hecho un hueco en el medallero, en su celebración el pasado mes de mayo.

 Clos de Lôm Monastrell ha conseguido una medalla de oro y Clos de Lôm Malvasía se ha alzado con la de plata. El rosado de Monastrell, que tantas sorpresas está dando, junto al blanco de Malvasía, se han convertido en dos buques insignias de la bodega.

 


Vinos inspirados en la naturaleza

Los vinos de Clos de Lôm tienen el peso de una tradición centenaria y de sus orígenes. Estos vinos de finca se crían en tierras que ya han visto crecer a cuatro generaciones de amantes de sus viñedos y del trabajo bien hecho. En Clos de Lôm conocen al detalle las variedades que mejor se adaptan a cada terruño, a cada altitud y las necesidades de cada cepa. Por eso, cada uno de sus vinos posee la personalidad que solo da la diversidad de la naturaleza.

 

 

Visitamos la bodega Las Mercedes del Cabriel

En el término más occidental de la provincia de Valencia y limitando con Cuenca encontramos una finca que alberga la Bodega Las Mercedes del Cabriel. Situada en Villargordo del Cabriel, de camino a Fuenterrobles, encontramos este edificio singular, edificación de finales del siglo XIX que da nombre a la bodega. 

Esta construcción estilo "Chateau" alberga en su interior, una antigua bodega que ha sido remodelada para, en el siglo XXI, producir un vino singular y diferente. Aprovechando los antiguos depósitos subterráneos y dotada de unos pequeños, pero suficientes, depósitos de acero inoxidable, barricas nuevas y una mesa de selección, se elabora unos de los vinos de la variedad Bobal, adscrito a la DOP Utiel-Requena, más diferentes de la comarca.

Haciendo historia, la finca, antiguo Coto de Caza de José Canalejas, presidente del Partido Liberal en el siglo XIX, tiene unas 200 hectáreas en las que alberga diferentes tipos de cultivos, así como zonas de bosque y matorral, todo ello en un paraje natural como el de las Hoces del Cabriel. Después la finca fue a manos de la familia Oria de Rueda, familia que por aquellos tiempos se dedicaban al comercio de la seda, principal industria de la comarca Utiel-Requena en el siglo XIX, que luego se reconvirtieron en bodegueros aprovechando el auge del comercio del vino a principios del XX provocado por la devastación del viñedo  francés en tiempo de la Filoxera.

La bodega fue luego adquirida posteriormente por una familia valenciana que la transformó en un alojamiento rural, y no fué hasta hace unos pocos años, en que se empezó a producir su primer vino. Aprovechando viñedos centenarios y la elevada altura de la finca (900 metros), se elaboró con todo detalle y cuidado el vino Las Mercedes del Cabriel Bobal

Elaborado bajo la dirección técnica del enólogo José Hidalgo, con una producción limitada a no más de 11.000-12.000 botellas,  la añada 2018 el vino se presenta con un bonito color rojo con reflejos violetas, de capa medio alta, con buena lágrima en la copa. En nariz, a copa parada, el primer aroma es una sensación de monte bajo mediterráneo, seguido de mentolados y notas balsámicas, agitando el vino empieza a surgir la fruta roja fresca (cerezas, frambuesas, grosellas), el fondo de vainilla denota la crianza en buena barrica de roble francés y sutilmente asoma un tostado ligero. En la boca tiene una entrada muy fresca, parece que cuando pasa por la garganta se termina el vino, pero no es así, se expande de manera que el posgusto permanece y van apareciendo recuerdos balsámicos, fruta roja y sobretodo una frescura que invita a beber otro sorbo.


Hay una elaboración especial, Las Mercedes Esencia, de la que se elaboran no más de 600 botellas y que es un producto que  se elabora en añadas y condiciones excepcionales. 

Creo que es una visita que no hay que perderse, disfrutar del paraje, conocer el vino y sobre todo probar algo diferente elaborado con uva Bobal.

 

Finca Casa Julia 2020 primer albariño con DO Valencia de Hispano Suizas

Desde el corazón de los viñedos de Requena, Bodegas Hispano Suizas ha dado una nueva vuelta de tuerca a la innovación en los vinos españoles al sacar al mercado Finca Casa Julia, el primer albariño Mediterráneo de la DOP Valencia.

En la tarde del jueves 20 de mayo se presentó a la prensa especializada en el Hotel Las Arenas 5* GL en lo que ha sido también un auténtico reencuentro social de la crítica vinícola tras los aislamientos provocados por la pandemia.

La variedad autóctona de la costa gallega, una de las más celebradas en el mercado internacional, se ha adaptado al terroir de Hispano Suizas de una forma tan peculiar que ha dado a luz a un vino espectacular en las manos del enólogo Pablo Ossorio, buen conocedor del albariño por su experiencia en el sector en Galicia.

Es una vieja intuición que compartíamos Rafa Navarro y yo, que el albariño podía hacer grandes vinos en Valencia, por eso hoy estamos tan contentos de presentaros Finca Casa Julia, porque el esfuerzo ha merecido la pena”, dijo Ossorio en la presentación. 
 

De un noroeste de clima húmedo y con el Atlántico a las puertas, se pasa a un albariño de altura, cultivado a unos 750 metros de altitud en la meseta de Requena y con la influencia del Mediterráneo a poco más de 50 kilómetros en línea recta.

La reciente apuesta de la DOP Valencia de permitir el albariño, en su línea de apostar por vinos de calidad y de futuro, es estrenada por Hispano Suizas en la búsqueda de un vino blanco moderno en el que el cambio climático juegue a favor.

Según señala Pablo Ossorio, el mercado demanda blancos aromáticos de calidad “donde la frescura y la acidez se conjuguen bien para dar singularidad y longevidad a unos vinos complejos” en los que aromas frutales y florales se combinen con una boca “de un vino con cuerpo” y largo recorrido en botella, un vino blanco de guarda.

El cambio climático está llevando a las variedades autóctonas a elevar su Ph, que con la falta de ácido málico dejan a los vinos sin frescura.

El albariño entra bien en este juego en el clima de Requena, que combinado con un cultivo adaptado al suelo calizo arcilloso de la zona y una producción baja, se convierte en un aliado prodigioso.

El resultado es un Finca Casa Julia 2020, un blanco joven fermentado en barricas de 400 litros nuevas de roble, y mantenido con sus propias lías en depósitos esféricos de cemento, que es muy aromático, frutal, fresco, con la acidez excelentemente compensada, con cuerpo y que tiene una larga vida gracias a la buena integración de la madera y su crianza con las lias.

 

Sin hueco para el error

Hispano es un proyecto caracterizado por no dejar nada a la improvisación. Cada novedad que descorchamos tiene su origen mucho antes que en la fecha de la añada de la botella. Siempre es fruto de un largo proceso de investigación en la viña primero, y en la bodega después.

Desde los inicios, la bodega ha plantado muchas variedades para ir viendo su evolución y aclimatación a los suelos, humedad, latitud y temperaturas de Requena. Tras diversas vinificaciones y coupages, al final se va produciendo una selección natural pactada por los pilares de la bodega, Rafa Navarro a los mandos de las viñas y Pablo Ossorio en la parte enológica.

Sólo cuando coinciden ambos sigue adelante la apuesta, y la de Finca Casa Julia alcanza ahora el estreno.

Desde 2015 experimentaban con variedades blancas en una parcela que da nombre al vino y que está al lado de Casa la Borracha, de donde sale el bobal. 
 

La parcela se prestaba para blancos y probaron con diferentes variedades blancas como xarello, riesling, albariño, viognier…etc. El olfato de Rafa Navarro es la rueda a seguir, como demostró desde finales del siglo pasado con su apuesta con el pinot noir después de ir descartando otras más conocidas… y eso que tuvo que aguantar que le dijeran repetidamente que abandonara, que no funcionaría… Pues bien, hoy los mejores pinot de España están en las cavas de esta bodega.

El albariño fue pasando todos los cortes que se imponían Navarro y Ossorio en esa búsqueda de la excelencia que busca

Hispano Suizas. Ninguna novedad de la bodega puede desentonar con la exclusividad de los productos ya en el mercado, y esa exigencia que se autoimponen da resultados como Finca Casa Julia que, más pronto que tarde, dará grandes alegrías a sus creadores como el resto de la gama de blancos: el Impromptu, de Sauvignon blanc y el rosé de pinot noir, los cavas Tantum Ergo, Los Bassus, el Quod Superius y el famoso Bobos Finca Casa la Borracha.

Vallblanca 2020 de La Casa de las Vides

La Casa de las Vides, es una bodega de nueva planta que se asienta sobre lo que, desde 1783, ya fue una antigua bodega: la bodega de la Finca El Galtero de Agullent, en la Vall d’Albaida, al sur de la provincia de Valencia

Durante tres generaciones, desde 1955, la familia de Francisco Gandia Casanova se ha dedicado al mundo del viñedo. Como Vivero Seleccionador de vid y frutales (Viveros La Casa de las Vides) abastece de vides y barbados a las mejores bodegas españolas y internacionales siendo pioneras en el sector de la planta injertada.

A partir de 2005 empiezan a vinificar de manera que así cierran el ciclo productivo del vino y nace la bodega como tal. La bodega cuenta con el asesoramiento técnico en elaboración por parte del enólogo Francisco Javier Gandia Espi , Ingeniero Agrónomo , Licenciado en Enologia y asesorado en los inicios por Ana Martín Orzan.

Los viñedos se asientan en las fincas ”El Galtero”, “El Catalí” , “El Cerro” y “Set caps”.

Estas fincas están ubicadas en plena “Vall d’Albaida”, al sur de la provincia de Valencia. Pertenecen a la D.O. Valencia y específicamente a la subzona Clariano.

El Valle esta rodeado por sierras como la Serra Grossa , Serra de la solana , Serra d'Águllent , Cova alta y Benicadell

Sus tierras calizas, sus ríos, fuentes y manantiales, confieren a este valle una frescura y unas características inigualables para cultivar nuestros viñedos y producir vinos de gran calidad.

 


El vino Vallblanca 2020 100% Gewürztraminer nace en el viñedo de la finca "La Vega", vides plantadas en un suelo calizo de arcilla blanca, que le aportan frescura y una buena acidez, con una edad de 15 años y que con una climatología de inviernos fríos y veranos calurosos, junto al aporte de humedad de viento de Levante, hacen que la variedad crezca con un perfecto aireamiento y buena insolación.

Respecto a la elaboración, se vendimia la segunda quincena de agosto y se mantiene la uva a una temperatura de entre 10º y 12º, pasando a fermentar de 3 a 4 semanas manteniendo una temperatura no superior a los 15º de manera que se le pueda extraer todo el potencial aromático para luego  reposar junto con sus lías hasta su embotellado.

El vino se muestra con un color amarillo pálido, muy graso en copa y con una limpidez que destella reflejos algo dorados. En la nariz tiene un buen potencial aromático, así pues encontramos notas cítricas, flor blanca, fruta de hueso, también hay un fondo mineral. En la boca tiene un buen ataque, la acidez es muy controlada, destaca un sabor algo salino y un toque de calidez. Es fácil de beber y su postgusto recuerda mucho a frutas blancas como la pera.

A diferencia de los vinos cultivados en el Valle del Rin o en la Alsacia, este Gewürztraminer no encontramos notas de hidrocarburos, tan características en estos vinos, quizá por la diferencia de suelos, aquellos mucho más ácidos y sobre todo formados por mezcla de esquistos, cuarcitas, sedimentos del Terciario y el llamado loess (polvo de la Edad del Hielo).

El clima mediterráneo interior de la Vall d'Albaida, la humedad de los vientos de Levante y los suelos calizos de arcilla blanca, confieren a la uva características más aromáticas más intensas y una boca un poco más cálida que en regiones más frías como es centro europa. 

Concluiría diciendo que este vino tiene su propio carácter y el clima le confiere una buena nariz con notas muy frescas y una potencia en boca controlada que lo hace fácil de beber y fácil de maridar con cualquier plato de pasta, pescados, carnes blancas y nuestros arroces mediterráneos.

Visitamos la bodega Cárcel de Corpa

En la bodega del Rebollar de Ernesto Cárcel soplan nuevos vientos y una nueva generación se pone al mando del timón para modernizar esta bodega familiar, con una amplia tradición vinícola. Belén Cárcel, licenciada en químicas y enología es la encargada de ponerle cara a este proyecto arraigado desde hace varias generaciones.

Teníamos ganas de visitar la bodega subterránea situada en el Pago de Santana, en el Rebollar, pedanía de Requena que se encuentra en la márgen izquierda de la A3 en dirección Requena y que tiene una característica y es que se encuentra situado en medio de una llanura formada por campos de viñedos y a los pies de la Sierra del Tejo y junto a la Herrada un paraje está considerado como una de las masas forestales más importantes de la comarca e importante reserva de caza propiedad del gobierno autonómico valenciano.

 

Alrededor de la bodega y con 20 Ha de viñedo, se encuentran viñedos plantados hace de más de 60 años de las variedades Tempranillo, Garnacha y Macabeo, que junto  a la autóctona Bobal conforman el patrimonio enológico de la bodega. El edificio de elaboración, construído de manera subterránea en su totalidad, hace que su utilización sea adecuada para elaboración de vinos, tanto por la entrada de vinos usando la propia gravedad, como para la crianza de los mismos, manteniendo una temperatura constante y condiciones de humedad propicias.

 

Tras una breve introducción sobre el viñedo de su enóloga, psasamos a visitar el interior de la bodega, que dispone de entrada y recepción de uva en la parte superior y en la inferior los depósitos de fermentación y la sala de crianza de los vinos. Tras la visita procedimos a catar algunas de las referencias que la bodega comercializa.

Los vinos jovenes son la gama 9 de Octubre, una gama que los componen un tinto, un rosado y un blanco, después hay una serie de vinos más clásicos como son los Cárcel de Corpa Crianza, Reserva y Gran Reserva y por fin tres elaboraciones más de corte diferente y en dónde la mano de la jóven enóloga tienen mucho que ver en su elaboración y diseño de la etiqueta.

La marca Cárcel de Corpa hace referencia al apellido de un antepasado de los actuales propietarios, Simón de la Cárcel de Corpa, que compró una finca en Rebollar, según se acredita en documento original firmado ante el escribano de la Villa de Requena y que actualmente es la marca por que la bodega quiere ser conocida y que además está muy presente en la redes sociales y el mundo digital.

Los vinos nuevos son Maldita Pandemia y Dame un Beso, Negro, además de un clásico de maceración carbónica todos ellos con el factor común de la uva Bobal. Como todos los demás estos también están adscritos a la DOP Utiel-Requena y quieren adaptarse a los nuevos tiempos utilizando etiquetas y nombres llamativos y cómo no poniendo haciendo unos vinos más descarados y con mucha carga frutal.

Maldita Pandemia es un bobal jóven pero muy fácil de tomar, ideal para el amante de los vinos más atrevidos, es intenso en color y sabor y además en boca es bastante fresco y con mucho carácter, todos sabemos que el nombre hace referencia a tan nefasto año por culpa de la Covid-19. Dame un Beso, Negro es también un bobal de los del tipo madurado en barrica, que está muy equilibrado porque ese paso breve por barrica francesa le confiere una doma de los taninos suavizándolos y dándole al vino notas más amaderadas, pero sin apenas alterar la fruta. El vino es un guiño al marido de la enóloga de origen dominicano y que de alguna manera parece algo transgresor y encaminado a los estantes de los consumidores milenials.

Cárcel de Corpa Reserva y Gran Reserva son vinos de corte más clásico, con un coupage de Tempranillo, Garnacha y Bobal que realizan un a larga crianza en barricas de roble americano y que son el reflejo de un terruño y una viña vieja capaz de dar vinos con frescura y carácter, además de mantener un corte clásico pero que sorprende bastante a los sentidos.

Como final a este artículo he de decir que se pasa un rato estupendo y se disfruta bastante ya que es una visita corta, agradable, se trata muy bien a los visitantes y junto con la cata de vinos se degusta un poco de embutido curado de la zona, lo que es de agradecer enormemente sobre todo si se cata a las 10 de la mañana.

Visitamos la finca y la bodega Casa Lo Alto

Dentro del término municipal y geográfico de Venta del Moro nos encontramos una partida llamada Casa lo Alto, ésta tiene censados 4 habitantes, pero lo que nos interesa a nosotros es conocer la finca, la bodega y los vinos que allí se producen.

Tras el paso por la finca de diferentes propietarios de origen suizo y elaborar vinos muy dirigidos al país transalpino, desde hace 3 años, el grupo Schenk también de origen suizo, ha adquirido está finca para poner en valor el patrimonio vitivinícola y paisajístico que esta finca de 150 ha. tiene junto con la casa situada la colina que domina el paraje.

Al mando del proyecto, Víctor Marqués, enólogo de merecida reputación (Celler del Roure, Murviedro, La Comarcal Viticultores...), que tiene como misión crear el paisaje favorable para el cultivo de las 60 ha. de viñedo que dispone la finca (junto a parcelas de almendros y bosque mediterráneo) y crear vinos de finca poniendo en valor los bobales y garnachas de entre 30 y 80 años de las parcelas más interesantes.


 

Los suelos son fundamentalmente calcáreos con la roca madre casi en la superficie, suelos variopintos, pues hay zonas más arcillosas e incluso arenosas. En nuestra visita nos dimos una vuelta por las parcelas más interesantes, así pues la parcela Rocha Candeal tiene unas garnachas de 45 años sobre suelos arenosos que da vinos muy finos, elegantes y que tienen su máxima expresión en el vino Rocha.

Manzán es un bobal elaborado de la parcela con el mismo nombre y dos parcelas más de la finca, de viñedos de entre 50 y 80 años. Trena es el tercer vino que elaboran con la variedad Tardana y que proviene de una finca cerca del paraje dónde está Casa Lo Alto y que es el testimonio de otra variedad autóctona que también se va a introducir en  la finca en los próximos años. La finca dispone de otras variedades como Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Syrah y Chardonnay que, a pesar de cultivarse en la finca, no forman parte de manera directa en el proyecto que lidera Víctor, aunque se les dan otros usos.


 

La bodega está en una nave que dispone de pequeños depósitos de acero inoxidable, también hay diferentes depósitos de hormigón, crudo y vitrificado, fudres de 5000 litros de roble y fudres ovalados de roble austríacos. También dispone de barricas de 225 y 500 litros. El tamaño de la bodega es el suficiente para el proyecto y tres son los vinos que están disponibles. Rocha, Manzán y Trena los pudimos catar en los depósitos y barricas y luego catamos las añadas ya en comercialización.

La casa de la finca está totalmente por dentro reformada y con un aire moderno pero con mucho gusto y hay una gran sala acristalada en la parte trasera, sonde pudimos catar y conversar con Víctor de los vinos.

Trena es el blanco de Tardana de la cosecha 2019 que se elaboró en  barricas de 500 litros, directamente la uva de la prensa a la barrica, donde fermentó y estuvo con sus lías sin battonage ni maloláctica, El vino es muy aromático, la boca es amplia y, aunque le echo en falta un poco más de acidez, está enfocado para acompañar platos de pescados blancos y carnes blancas a la plancha. 

Rocha 2017 es una garnacha muy fina que se elabora en fudres de roble de 5000 litros con un 20%-40% de uva con raspón y luego pasa a depósitos de hormigón para hacer la crianza. Es un vino con poco color, muy elegante en nariz, fino y con notas muy minerales, de gran recorrido.

Manzán 2017 es un bobal de diferentes parcelas con edades entre 45 y 80 años, se utiliza también algo de raspón para su elaboración y hace la crianza en hormigón. Es un vino con bastante capa, muy aromático, notas de frutos rojos, fondo mentolado y en boca muy fino, con apenas tanino y muy mineral.

En bodega también catamos el Trena 2020, aún fermentando en los fudres austríacos, el Rocha 2019 en el fudre y el Manzán 2019 que aún está en el depósito de hormigón. Son vinos que estarán entre el año que viene y el siguiente en el mercado y que ya cuentan con el bagaje de las añadas anteriores, serán diferentes seguro, porque el proyecto de Casa Lo Alto lo que pretende en diferenciar sus vinos, que sean vinos de añada con el proceso más limpio y simple posible para que expresen el paisaje de dónde provienen y se distingan de otros vinos de la comarca Utiel-Requena precisamente por el paraje de donde provienen.

Este proyecto es un valor seguro del que oiremos habar bastante en los próximos años y que hemos empezado a disfrutar ya y seguro que nos sorprenden.






Visita a Bodegas Haya

Situada en la aldea de Los Cojos (Requena) se encuentra la pequeña bodega de la familia Haya Rebolledo, en la dirección del proyecto encontramos a Eloy, proveniente de la familia que desde hace más de 100 años trabaja la tierra y cuida las viñas de donde nacen los vinos.

El espíritu de la bodega está orientado a elaborar vinos, de manera artesanal, poniendo en valor su patrimonio más preciado que son las viñas, algunas de 100 años, de donde se obtienen vinos con un carácter marcado por el terruño y muy francos a la variedad.

El valor de esta pequeña bodega está en la trayectoria que Eloy y su familia sigue cada día desde que se embarcó en su proyecto. Trayectoria basada en cuidar y mantener el viñedo, seleccionar aquellos frutos de las parcelas que más carácter puedan impregnar al vino y trabajar en conseguir que el vino sea de excelente calidad sin tener que intervenir más que lo justo para que en los procesos se cumplan los parámetros enológicos marcados para conseguir el objetivo.

 

La bodega comercializa dos vinos y un cava, y tiene previsto sacar un tercer vino más exclusivo y mucho más elaborado.

Sus tres elaboraciones tienen el nombre de Adriano, nombre que evoca al emperador romano del siglo I d.C. Publio Elio Adriano, y que además en el diseño de la etiqueta viene reflejado por trazos que dibujan un casco y unas columnas romanas, así como otros motivos que dan esa imagen. Las botellas de vino llevan un corcho de calidad y testado para no contaminar con TCA al vino y las cápsulas que recubren el tapón van selladas con cera ecológica de abeja que son menos tediosas de abrir que un lacre que es más duro y difícil de abrir.

Respecto a la bodega, he de decir que es un pequeño espacio donde descansan algunas barricas y también las nuevas de roble español, madera de similares características al roble francés, que es adundante en nuestro país pero que aquí no explotamos de manera industrial como en el país vecino. En estas barricas de este tipo de roble descansa el nuevo proyecto de Bodegas Haya que saldrá pronto al mercado y del que fuimos testigos, se trata de un Bobal de Pie Franco de viñas de 100 años que permaneción es estas barricas de 1000 litros de roble español durante 12 meses y que aguarda a ser embotellado en una botella exclusiva y tendrá que afinarse en botella durante unos meses. Sinceramente y por la cata que hicimos en bodega tendrá un futuro muy prometedor y además es bastante sorprendente.

Los vinos Adriano Macabeo - Chardonnay y Bobal - Merlot tampoco pasan desapecibidos al paladar. El primero de ellos es un vino blanco bastante complejo, proviene de parcelas con suelo calcáreo y se elabora en pequeños depósitos a temperatura controlada. El resultado un vino fresco y muy aromático a la vez que muy gastronómico en boca, destacar la presencia de notas aromáticas muy mediterráneas y gran frescura y mineralidad en boca. Atención a este vino porque sólo se produjeron 2500 botellas de la añada 2019 y es muy sorprendente e incluso adictivo si eres de blancos con personalidad.

El Adriano Bobal-Merlot 2019 tampoco deja indiferente, con 6 meses de barrica francesa y uvas provenientes de Bobal Centenario de Pie Franco y Merlot de las fincas Corralillo, Huerta y Semanero, confieren al vino una delicadeza y a la vez una complejidad difícil de encontrar en vinos de la zona con esta corta crianza. Su producción limitada también lo hace más exclusivo, pues la selección y trabajo en campo y bodega se realizan con mucho mimo y cuidado para obtener un vino que parece de latitudes más septentrionales, encontramos frescura, elegancia y un carácter muy particular.

 


Pendiente de catar el cava Adriano, premiado por la asociación de sumilleres ASVASU en este 2020 y ganador de la Gran Medalla de Oro en 2017 y 2018 en el concurso oficial de PROAVA. Según la crítica es un cava enormemente gastronómico y con unas propiedades organolépticas muy diferentes debido a su cuidada elaboración.

Por último reseñar que también elaboran un vermut, agotado actualmente, pero que si pude degustar en la visita, elaborado con base Macabeo y un mínimo porcentaje de bobal que tiene un carácter especial y muy aromático así como fácil de beber.

Una visita recomendable y un almuerzo con productos de la tierra para repetir, sobre todo por la buena conversación con Eloy y el poder aprender muchas cosas del vino y de la viña.

Visita a la bodega Los Frailes en Fontanars dels Alforins

Situada en pleno Valle dels Alforins, se encuentra la bodega Los Frailes en un enclave privilegiado, su situación es magnífica, pues desde el emplazamiento podemos observar los viñedos que conforman esta finca, que desde hace 13 generaciones es propiedad de la familia Velázquez.

Situada en la antigua casa de los frailes Jesuitas, que fueron expulsados de la península en 1767 por Carlos III, la familia Velázquez la adquirió en subasta pública en 1771 y ahí empezó el proyecto que, a punto de cumplir 250 años, es fiel al respeto por el pasado y por supuesto cuidando del entorno y la naturaleza que es la responsable del fruto que cada año se obtiene en la finca.

 


 La finca está rodeada de viñedo, olivo y almendros y cuenta con unas 162 ha. en total. La elaboración del vino se hace totalmente de manera ecológica, las parcelas van desde zonas más altas hasta el centro del valle y cada una está totalmente controlada a través de procesos de agricultura ecológica y biodinámica.

En general es un terreno totalmente agrícola, de secano y con suelos fundamentalmente calizos, aunque las montañas que rodean a las parcelas son suelos de tipo dolomita que durante su erosión han ido transportando sedimentos hacia las laderas y centro del valle, a todo esto hay que destacar una piedra caliza dura que, a diferentes profundidades en cada zona, permite mantener la humedad en el suelo en los periodos de sequía. Y a su vez la textura franco arenoso y pedregosa del suelo la que permite el drenaje del agua cuando llueve en abundancia.


Visitamos la bodega con Miguel Velázquez, enólogo y principal representante de este proyecto familiar, para entenderlo, la mayor parte de la visita la realizamos en el campo, reconociendo algunas de las variedades, que además en esta época del año nos ofrecía una paleta de colores otoñales que nos hacían capaces de reconocer cada una de las variedades. Ya con las hojas agostadas y en el ciclo de la viña en aletargamiento, reconocimos el cultivo de la viña, con variedades más jóvenes como la Moscatel, Sauvignon Blanc, Viognier y Verdil plantadas en espaldera, reconociendo los suelos, con poca labranza y con presencia de abono, que proviene en parte de los propios hollejos de la uva, excrementos de una cabaña de ovejas que se estabulan en invierno y que pastan por la viña y un aporte extra para enriquecer suelos sin usar ningún químico.

Por otra parte también visitamos viñas de más de 25 años en vaso de Monastrell, estas aún conservaban hojas y racimas, pues es variedad más tardía, en esta zona, más baja que la de variedades blancas había mucha más presencia de suelo calizo y con mucha más cantidad que la zona alta anterior.

Respecto a la bodega antigua, aún utilizada para la crianza de vinos, pudimos ver los depósitos subterráneos de cemento y también una zona de vasijas o tinajas enterradas, que ya no se utiliza pero que son la esencia de las bodegas de la zona, donde antiguamente se elaboraba el vino y se conservaba. También hay diversa maquinaria antigua, así como damajuanas y barricas con procesos de fermentación y crianza experimentales.

 

Respecto a la bodega de elaboración, se trata de una nave alta con depósitos de acero inoxidable y un parque de barricas de diferentes tamaños (225 litros hasta 600 litros) y linea de embotellado.

Tras la visita llegó la cata, catamos 3 vinos de los 13 que comercializan, empezamos por el Blanc de Trilogía de 2019, un vino con Sauvignon blanc mayoritariamente que le acompaña un toque de Moscatel de Alejandría, algo  de Viognier y Verdil, con pequeño paso de barrica. Se trata de un vino blanco muy aromático, predominio de cítricos y fruta de hueso y con amplitud en boca y fácil de beber, es también muy gastronómico y destacaría su frescura.

En cuanto a los dos tintos, el Monastrell de Los Frailes destaca por su frescura y cantidad de fruta que nos ofrece, un vino que tras su fermentación alcohólica en acero inoxidable, permanece en depósitos de hormigón donde realiza la maloláctica y se va afinando hasta su embotellado.


 El otro tinto es una selección especial de Monastrell y Syrah con paso por barrica durante al menos 1 año. Se trata del vino Bilogía en el que se combinan las dos uvas teniendo un aporte de fruta y frescura por parte de la Monastrell y mineralidad procedente de la Syrah, esta combinación da lugar a un vino fresco y a la vez amable y redondo, no encontrando apenas notas de la madera en el vino para poderlo disfrutar de manera más natural y con la máxima expresión de las variedades y el terruño.

Aquí terminamos la visita, pero me gustaría destacar que no teníamos tiempo para más, pero es muy interesante conocer el resto de vinos, sobre todo los vinos de parcelas singulares, ahí podemos encontrar Los Frailes Caliza y Dolomitas, con la diferente expresión de la uva Monastrell con suelos extremos de calizas y roca madre y la Los Frailes Rubificado, donde una uva como la Garnacha Tintorera produce vinos de caracter fresco influenciados por suelos calcáreos ricos en óxido de hierro. En otros capítulos hablaremos de estos vinos que son elaborados en pequeñas producciones, respetando al máximo el origen de la materia prima de tan singular parcela.


Terminaré citando el vino dulce natural After 3 de vendimia tardía, 100% monastrell procedente de una parcela que, si el año lo permite y no se estropea la uva, proviene de realizar una vedimia tardía y recogiendo el fruto ya pasificado que luego se fermentará con racimos enteros, obteniendo un vino delicadamente dulce, con notas pasificadas y algo de tanino, nada empalagoso y perfectamente maridable con foie, quesos curados y frutos secos.

En definitiva una visita muy instructiva de la que se puede resumir que el respeto por la naturaleza y el entorno permite obtener unos frutos de los que elaborar vinos francos, frescos, sabrosos y de mucha calidad, perfectamente ensamblados y presentados para gustos de cualquier paladar.

Anma los vinos de Finca de Chozas Carrascal

Con dos elaboraciones muy especiales, la bodega Chozas Carrascal, lanza Anma Tinto y Anma Blanco, dos vinos denominados de Finca, adscritos a la DOP Utiel-Requena dónde la segunda generación de la familia López-Peidró tiene mucho que ver.

Garnacha y Syrah en el tinto y Garnacha blanca en el blanco son las variedades que Julián y Maria José han elegido para deleitarnos con estos fabulosos vinos. Trabajados a conciencia y con una meticulosa selección en las parcelas de dónde provienen, los vinos Anma tienen un sello personal que los identifica como muy diferentes del resto de elaboraciones de la bodega.

Anma Tinto se elabora en tinas de hormigón tronco-cónico de 10.000 litros donde realizan la maceración y posterior fermentación alcohólica, pasando a fudres de roble francés de 5.000 litros durante 10 meses.

Anma blanco, tras una maceracón pelicular, pasa a fermentarse en depósitos de acero inoxidable en los que permanece de 3 a 4 meses junto con sus lías, para posteriormente relizarán un a crianza en fudres de roble de 5.000 litros durante al menos 6 meses.

Los vinos se presentan en botellas bordelesas de cristal grueso y con unas etiquetas sobrías pero a la vez sugerentes, identificando a la variedad tinta con una etiqueta naranja y el blanco con una etiqueta color arena, ambas con una textura en dorado que parecen representar la cartografía de la finca, con la delimitación de las parcelas y con puntos simulando las diferentes plantaciones de cepas.



En la cata, Anma Tinto 2017, sólo el color rojo picota y su intensidad denotan que estamos, a priori, ante un vino muy poderoso, de capa muy alta y una lágrima bastante densa. La nariz es intensa, fruta roja compotada, como cerezas, grosellas e incluso arándanos muy maduros, es cierto que también hay un fondo especiado, con recuerdos pimienta negra, también hay notas de mina de lápiz, pero siempre predominando la fruta. 

La evolución en copa es pausada, pero nunca deja de perder peso la fruta a pesar de que aparecen también balsámicos que hacen del vino complejo y elegante. 

En boca nos sorprende, porque a pesar de sus 14'5% de alcohol, entra con redondez y finura, es amplio, se notan los mentolados, el postgusto es largo y tiene una profundidad que permanece recordando esos aromas secundarios como los especiados y tostados. Estamos ante un vino muy mediterráneo con un corte que recuerda a vinos de la Provenza francesa, pero indiscutiblemente con un terroir muy nuestro, como es el de Requena, donde se ubica la parcela.

Anma Blanco 2019 se nos muestra con un color blanco con reflejos dorados, con bastante glicerina y que a copa parada nos va contando sensaciones mas dulzonas, con recuerdos a flores blancas de jardín mediterráneo, presencia de cítricos y sobre todo ese final de fruta de hueso, apenas se notan tostados, fruto de la crianza en madera.

Nos sorprende en boca por su cremosidad y frescura, tiene estructura y perfectamente nos puede acompañar pescados e incluso carnes a la brasa poco magras, pues su paso por boca es limpio y refrescante. En el postgusto permanece bastante presente y nos da notas de terruño con un final algo salino.

La conclusión es que estamos ante dos perfectos anfitriones en la mesa que nos pueden acompañar en platos contundentes, Anma Tinto, y también ligeros, Anma Blanco, e incluso combinar aperitivos y segundos contundentes sin perder la esencia de vinos mediterráneos y a la vez elegantes. Perfecto el trabajo en bodega y muy recomendables para los amantes de vinos complejos y disfrutones.


Clos de Lôm Isidra 2018, un tinto con raíces singulares

Las grandes historias se hacen con pasos pequeños pero firmes, y la de Clos de Lôm, la finca que está en el centro de la revolución de los vinos de la DOP Valencia desde Fontanars dels Alforíns, acaba de dar otro en la misma dirección con su nuevo vino Clos de Lôm Isidra 2018 que sale al mercado con la llegada de septiembre. 

Se trata de un tinto en el que domina la garnacha junto al tempranillo fruto de la cosecha 2018 y que ha estado doce meses en barricas nuevas de roble francés y americano. 

Seleccionaron una decena de parajes para escoger los que mejor se adaptarían al envejecimiento y el resultado es un vino con carácter, potente y con toda la frutosidad de las variedades, según destaca su creador, Pablo Ossorio, director técnico de Clos de Lôm

Homenaje a las mujeres de la familia 

Los propietarios han vuelto sus ojos a la historia de la familia para bautizar un vino con el nombre de Isidra, bisabuela de la generación actual. Una mujer singular cuyo nombre se repitió en varias generaciones, lo que nos dice mucho de su importancia en la saga y de la impronta que dejó en todos ellos. 

Este Clos de Lôm Isidra sirve también a la bodega para hacer un homenaje a todo el trabajo silencioso de las mujeres de esta familia enraizada en Clos de Lôm desde el siglo XIX. Fueron principalmente ellas las que nunca cortaron los lazos que les unían con las tierras de los Alforíns y las que, en momentos de incertidumbre, hicieron de la finca un auténtico fortín de supervivencia y, a la postre, unión familiar. 

La Isidra que da nombre al vino tuvo que dejar la ciudad Alicante durante la Guerra Civil. Joven viuda, con tres hijos y en plena guerra, decide armarse de valor y volver los ojos hacia la finca de Fontanars donde había pasado muchotiempo de su infancia y juventud. Y si la juventud es la patria de las personas, para Isidra estaba clara que allí estaba la clave de los valores que les haría salir adelante. 

Con el coraje que tenía, más el que le inculcó aquel triste pasaje de nuestra historia, pasó la guerra en aquella finca viviendo de la tierra. Las uvas, el vino, el cereal, hasta los huevos de sus gallinas sirvieron para convertir en dinero y sustento con que sacar adelante a sus tres hijos.

 Clos de Lôm hoy se ve como un caso de éxito, pero la trastienda esconde un trabajo continuo, fruto de la valentía de personas como Isidra que dieron prioridad a la tierra, al paisaje y a unos viñedos que siempre sobreviven a sus plantadores. 

 


 

Isidra 2018, un tinto con carácter   

El Clos de Lôm Isidra 2018 es una nueva vuelta de tuerca sobre las variedades autóctonas que se cultivan en la finca de Fontanars. La garnacha, típicamente mediterránea, aporta el carácter mientras que el tempranillo compensa la acidez y ayuda a la evolución en el roble y, más tarde, en la botella.


La vendimia, muy escogida aprovechando la gran variedad de suelo y orientaciones de los parajes de la finca, se hizo en las primeras horas de la mañana, cuando el rocío todavía brilla en las uvas y antes de que el sol active la oxidación de los mostos.


La uva, una vez recogida, se macera en frío durante siete días con remontados de gas comprimido y luego se fermenta en acero. La maloláctica se hace en depósitos y con la selección de cultivos de las acterias lácticas que realiza la bodega.


El final del proceso es un envejecimiento de un año en barricas nuevas de 300 litros, compaginando roble francés con americano y separando también por variedades para el coupage final que termina afinándose en botella unos meses antes de salir al mercado.

Cata


La cata arroja un color rojo de capa alta intenso y vivo, con aromas potentes e intensos donde se combina la fruta roja madura con la madera nueva de roble. Es un vino elegante, aterciopelado, con buen equilibro de paso de boca y taninos maduros muy bien integrados. Es largo en boca y se puede consumir con carnes rojas, pato confitado, carnes de cerdo a la brasa, guisos, cordero y quesos curados.

El Clos de Lôm Isidra está llamado a asentarse entre los grandes tintos de guarda de la Comunitat y a engrandecer aún más los tintos el suroeste de la provincia de Valencia.

Barón de Valls Ice, la novedad de Bodegas Vicente Gandía

Una gama de vinos espumosos diseñada para consumir con hielo, creando así una nueva experiencia para el consumidor. Permitirá redescubrir la manera de beber vinos espumosos, los consumidores quieren nuevas experiencias y estos productos son el ejemplo perfecto para sorprenderlos. Unos espumosos que superarán las expectativas en este mercado tan cambiante.

 

Esta gama está formada por dos vinos espumosos:

Barón de Valls Ice Blanco es de burbuja fina y crujiente. Se caracteriza por tener un color amarillo pálido con reflejos verdosos. En nariz muestra aromas de manzana verde y frutas blancas con matices de flores blancas y bollería. En la boca tiene una acidez balanceada que sostiene un sutil fondo de frutas blancas y flores.

Barón de Valls Ice Rosado es burbuja fina, brillante y refrescante. De color rosa pálido con aroma de fresa silvestre con matices de pétalo de rosa. En boca despliega una acidez equilibrada, un buen paso de boca con un final que recuerde a frutos rojos.

 



Barón de Valls Ice no pierde sus burbujas al entrar en contacto con el hielo, es decir que no se necesita enfriar con antelación a su consumo. Es perfecto para días calurosos y por su composición es perfecto para la coctelería, sin perder sus burbujas. Una vez servido en la copa tarda mucho más en perder el frío.

Sierra Norte elabora cava valenciano y presenta su primer cava Pasión

Pasión Cuvée Brut Nature es el nombre del primer cava presentado por Bodega Sierra Norte, que se lanza a su elaboración tras 20 años centrada en la producción de vino. Este paso era muy deseado y se ha podido dar gracias a la adquisición hace cinco años de 30 hectáreas de viñedo adscritos a la Denominación de Origen Cava, que recoge las variedades Chardonnay, Macabeo, Xarel·lo, Pinot Noir y Garnacha, y que se encuentra rodeando su nueva bodega en Calderón, aldea de Requena.

 

Pasión Cuvée Brut Nature es un cava ecológico y vegano, que en cata es aromático y muy afrutado, con notas de melocotón, cítricos y bollería fina. Es expresivo, elegante, fresco y cremoso a la vez. En su elaboración se le ha dado nueve meses de crianza en botella.

 

Este primer cava dará paso a otros dos en los próximos meses, ya que para octubre se prevé la presentación de Pasión Cuvée Reserva, con más de 15 meses de crianza, y en marzo de 2021 llegará Pasión Cuvée Rosado, elaborado con las variedades Pinot Noir y Garnacha.

Toda esta nueva familia de cavas se enmarca en la reconocida marca de vinos Pasión, una de las más exitosas de Sierra Norte, con el constantemente premiado Pasión de Bobal como principal representante.

 

“Teníamos muchas ganas de meternos de lleno en la elaboración del cava y aquí estamos con esta propuesta que en las primeras catas con clientes está gustando mucho. Que nuestros cavas sean ecológicos y veganos también resulta un valor añadido, ya que no es habitual, y el mercado, tanto nacional como internacional, lo recibe muy bien”, afirma Manuel Olmo, enólogo y gerente de Bodega Sierra Norte.

 

Con la entrada en la elaboración de cava, Sierra Norte amplía a cinco las denominaciones de origen con las que trabaja, siendo una de las bodegas valencianas que más territorios abarca, ya que además de la citada DOP Cava, también elabora vinos de las DOP Utiel-Requena, Valencia, Jumilla y Alicante, y de la IGP Vino de la Tierra de Castilla. En todas estas zonas la bodega cuenta con viñedo propio y pequeñas bodegas de elaboración, que ha ido incorporando para poder trabajar con uvas autóctonas de estas áreas.

Vicente Gandía reinventa la bobal de la mano de José Hidalgo

Bobal Blanco y Bobal Negro son las dos nuevas creaciones de Bodegas Vicente Gandía, viticultores desde 1885. Este proyecto es el primero llevado a cabo íntegramente por Pepe Hidalgo, nuevo Director Técnico de Bodegas Vicente Gandía. Hidalgo, proviene de una larga saga de enólogos y tiene una dilatada experiencia en maximizar la calidad de la Bobal, la variedad autóctona de la zona Utiel–Requena. La combinación de prácticas muy cuidadosas en el viñedo con la poda verde y prácticas de riego restringido contribuyen a que esta uva produzca vinos realmente excepcionales.

José Hidalgo ha creado 2 maravillosos vinos: Bobal Blanco y Bobal Negro. Ambos vinos bajo la denominación de origen Utiel – Requena, unos vinos premium e innovadores de producción limitada en la que se han cuidado todos los detalles. Con una presentación de lujo y un diseño exclusivo en el que se ha utilizado una botella única, esta gama de vinos conseguirá llegar a satisfacer los paladares más gourmet ya que se trata de un vino destinado a la hostelería. Al mismo tiempo logra conectar con los nuevos códigos de comunicación que demanda el consumidor actual.

Hidalgo destaca: “Bobal Blanco, es blanc de Noirs, la primera producción a nivel mundial de esta variedad de uva tinta. Un vino con un carácter único y con un equilibrio que estoy seguro que sorprenderá. Bobal Negro es un vino con una gran complejidad, genial para disfrutar ahora, aunque a su vez estas características lo harán mantenerse a gran nivel durante muchos años. Es un vino tinto que a través de las prácticas cuidadosas en el viñedo logra una gran concentración”. 



Bobal Blanco ha sido elaborado con uvas tintas de la variedad Bobal. Para ello se ha recolectado a mano y se ha prensado entero, obteniendo un rendimiento de prensado por debajo del 45%. Ese mosto se ha dejado en frío con sus lías durante 3 días para absorber el ligero color extraído y se ha fermentado tras trasegar los limpios a 14ºC. Una vez mediada la misma se ha acabado de fermentar el vino en barricas de roble americano.

Este vino es de color amarillo con fondos grises y rojizos. Aroma de fresa silvestre, flores blancas y fruta blanca madura. En la boca presenta una acidez integrada, refrescante con un final largo que recuerda a fruto del bosque.

Bobal Negro se ha elaborado con una selección de uvas de Bobal procedentes de viñedos de la zona alta de Utiel Requena. Con rendimientos inferiores a 1 Kg por cepa, se ha vendimiado a mediados de Octubre. Se ha realizado una maceración pre-fermentativa a 3ºC durante 4 días y se ha fermentado a 26ºC permaneciendo con sus pastas 10 días más. Un 50% del vino ha realizado la fermentación maloláctica en barrica y el conjunto ha descansado 12 meses en barrica de roble francés de tostado ligero.

Un vino rojo intenso, con ribete violáceo y lágrima densa. Aroma de retama, fruto rojo y caramelo inglés con ligeros matices de ahumados. En la boca es rotundo, llena la boca dejando sensaciones de roble.

Esta gama de vinos estará disponible en el canal de Hostelería, en tiendas especializadas y en la tienda online de la bodega www.vicentegandiashop.com

Tinto (+) Selecto de La Vinícola Premium

La Vínicola ha vuelto a presentar un nuevo vino de la gama Premium, se trata de Tinto (+) Selecto, un vino elaborado con una selección de los mejores vinos multivarietales de La Vinícola, procedentes de las cosechas 2016/2017, por un grupo de diez enólogos en homenaje al Tinto Selecto de la Enológica de Requena.


Esta edición especial se envasa en una botella bordelesa de calidad, una etiqueta donde explica como se ha elaborado y con la particularidad de encontrarse en relieve las firmas de los enólogos que han participado. El corcho también es de buena calidad por lo que asegura una buena conservación del vino en los próximos años.

La edición consta de 10.000 botellas cuya selección de vinos multivarietales ha permanecido 10 meses en barricas de diferentes robles.


Nota de cata:


Tinto (+) Selecto, DOP Utiel-Requena, Alcohol 14,5%. Cosechas 2016-2017. Variedades: multivarietal envejecidas, en roble americano y roble francés durante 10 meses. 


El vino presenta un bonito color rojo rubí muy marcado, de capa muy alta, lágrima densa. 

Nariz potente con aromas de la crianza como el grafito, chocolate, cuero, final que recuerda a tostados como el café y un fondo de fruta negra confitada, se nota la potencia aromática de la crianza pero está bastante afinado para disfrutar de diferentes aromas sin que prevalezca ninguno en especial, nótese el deleite frutal conforme se va oxigenando en la copa.


Boca equilibrada, fresca, potente pero de tanino redondo.

El retrogusto tiene recorrido largo, recuerdos a tostados, fruta roja y negra muy madura e incluso mentolados.

El vino tendrá una buena evolución en los próximos años, aunque yo recomendaría no esperar más de tres años para beberlo.

Puntuación: 9/10

La Baronía de Turís afianza el salto cualitativo de sus vinos

La bodega valenciana La Baronía de Turís ha demostrado una vez más su gran acierto cuando decidió embarcarse hace ya 12 años, en un ambicioso proyecto, con el objetivo de dar un salto cualitativo en la elaboración de sus vinos. La búsqueda de “un mayor valor añadido, apostando al mismo tiempo por un diseño más innovador y atractivo en la imagen, centraron este importante cambio que se materializó con el lanzamiento de nuevos vinos”, según explica Ana Calvet, gerente de la firma valenciana

La introducción de nuevas referencias en el mercado, con marcas como 1920 y Luna de Mar, marcó el inicio de este cambio hacia la elaboración de una mayor calidad en sus vinos. Un reto que logró de inmediato su objetivo, dada la excelente aceptación por parte del consumidor y de la crítica especializada, y que ahora ha logrado afianzarse definitivamente, con los últimos vinos que se han incorporado.

En este sentido, la marca Henri Marc Collection, compuesta de tres monovarietales (Syrah, Merlot y Malvasía), ha acaparado, sin duda, el mayor protagonismo, ya que desde de su introducción en el mercado, ha protagonizado una lluvia de galardones con los que ha logrado consolidarse en el mercado de vinos de alta calidad. El último galardón que se suma a esta larga lista de premios, es la medalla de oro para el Henry Marc 02 Merlot, en el Concurso Emozioni dal Mondo, en el que ha obtenido también, el Premio de la Prensa. Unas distinciones que también recibió en la edición del año anterior. 




La gerente de La Baronía de Turís, reconoce que el lanzamiento de los nuevos vinos, “ha sido un reto muy ambicioso, con mucho esfuerzo por parte de todo el equipo de la bodega y del agricultor, “pero el resultado obtenido es muy satisfactorio, y este nuevo reconocimiento, es una prueba más del trabajo bien hecho, que muestra la excelente acogida de los Henry Marc Collection, por parte de la crítica especializada más prestigiosa. Y en este caso concreto, del Henry Marc 02 Merlot, ya que sólo en 2019, este vino ya ha recibido importantes distinciones como son: el oro en la Asia Wine Trophy, la medalla de plata en el certamen Catavinum World Wine y la de bronce, en Decanter World Wine awards. Premios que se suman a la plata obtenida por el Henry Marc Malvasía, en el Catavinum World Wine.


Cabe recordar que junto a los Henry Marc, la bodega incorporó en este nuevo proyecto otras referencias como son: Son 2 días, un blanco elaborado con la uva Moscatel, una de las variedades más representativas y tradicionales que se cultivan en esta bodega y referentes de la DO Valencia , y por último, 1000 Besos, una mistela de sabrosas uvas de Moscatel, envejecida en barricas.


La Baronía de Turís es una cooperativa vitivinícola, fundada en 1920, en Turís, que hoy agrupa a más de 500 viticultores y cerca de 500 hectáreas de viñedo. Sus vinos son el proceso de una cuidada relación de tradición, esfuerzo y pasión por la tierra y el vino. Su objetivo “es obtener una remuneración justa para el agricultor y sacar al mercado vinos de calidad a precio honestos”, añade Ana Calvet.

Murviedro presenta Vallejo Avenas, un Chardonnay de parcela

Murviedro presenta en sociedad su vino blanco más exclusivo, un Chardonnay cuyas uvas proceden de una única parcela que la bodega tiene en propiedad en el término de Venta del Moro, con DO Utiel Requena.

Este viñedo se asienta sobre una meseta de terreno calcáreo, un suelo pobre, de gran potencial vitícola, cuya peculiaridad es la superposición de horizontes de calizas y margas arcillosas rojas y areniscas finas formados en la era terciaria.

El clima continental, suavizado por las influencias del mar Mediterráneo, y las prácticas de viticultura sostenible con las que se miman las cepas acaban perfilando la elegante personalidad de este selecto vino blanco con crianza.

La elaboración del Vallejo Avenas Chardonnay 2018 también es especialmente cuidadosa. Las uvas se someten a un prensado muy suave, el mosto fermenta lentamente en barricas a baja temperatura y con posterioridad el vino tiene una crianza de 6 meses en barricas de 500 litros de roble francés con sus lías finas.

Como vino blanco de guarda, su reposo en botella afina el vino para ser disfrutado a lo largo de los próximos años gracias a su bajo PH y a su excelente acidez natural.

 

Nota de Cata

El Vallejo Avenas Chardonnay 2018 es de color amarillo pálido, limpio y brillante. Aroma de buena intensidad y complejidad, fresco, con predominio de notas de fruta blanca madura, piña, ligeros apuntes cítricos y recuerdos a frutos secos. Buena entrada de boca, resulta fresco, sedoso en el paso, con cierta untuosidad, buena acidez y paso estructurado y equilibrado que nos lleva a un final largo. En retrogusto vuelven las notas a fruta madura blanca y sensación de cremosidad.

La estética del Vallejo Avenas Chardonnay refleja su estilo exclusivo, sofisticado y elegante, clásico y moderno a la vez. La botella borgoñona está personalizada con el sello de Schenk y su etiqueta contiene las claves necesarias para interpretar el vino, en una edición limitada de 8.753 botellas. La imagen que la ilustra es una recreación artística de un mapa de las parcelas del lugar.

El mejor pinot noir de España sigue siendo de Hispano Suizas

Los tres mejores vinos elaborados con la variedad de origen francés Pinot noir en nuestro país vuelven a ser obra de bodegas Hispano Suizas, según acaba de publicar la guía Wine Up en su última edición, una publicación que llega a más de 30.000 personas en nuestro país y más de 7.000 importadores internacionales.

Los tres repiten el mismo pódium del año pasado, consolidando sus puntuaciones.

En primer lugar ha quedado de nuevo el Impromptu Rosé 2018, un vino de añada con estancia en barrica que lo han convertido en el rosado insignia de la DOP Valencia
 
Los 94 puntos que ha obtenido este año lo consolidan entre los grandes vinos de España ya que esas puntuaciones no son habituales para vinos rosados, aunque en Hispano se hayan acostumbrado a ellas.

En segunda posición está el Cava Tantum Ergo Rosé, un clásico también no solo en las catas de monovarietales de pinot sino en las de cavas, obteniendo en muchas ocasiones el sello de mejor Cava rosado de España, cuando no el de mejor Cava en alguna guía.

Lo más destacado del Tantum Ergo Rosé es su presencia continuada año tras año, sin desgaste y por encima de las modas, en la cabecera de casi todas las guías especializadas. 

La tercera posición es para otro vino, un vino diferente por que es el Bassus Dulce, un vino difícil de elaborar que está enfocado a un público muy limitado pero que también está siempre entre los grandes dulces del Mediterráneo y que recientemente los premios nacionales Verema, le han otorgado el mejor dulce de España. 
 

 
 

La guía Wine Up también han quedado con buenas puntuaciones del Impromptu Sauvignon Blanc, un blanco de la añada 2018 que también tiene una estancia en barrica antes de salir al mercado y que ha vuelto a superar los 92 puntos.

En los 92 puntos y con Medalla de Oro está el Bobos Finca Casa la Borracha 2017, un vino de bobal envejecido en roble que sigue entre los mejores ratificando el reconocimiento que le hizo la Asociación de Periodistas y Escritores de Vino como mejor vino tinto de España en su categoría.

Tres denominaciones premiadas


Los tres vinos de pinot noir de Hispano Suiza se elaboran en la bodega de Requena y la uva proviene íntegramente de los viñedos que rodean la propiedad. Sin embargo, cada uno está adscrito a una denominación de origen, algo que solo permite la privilegiada situación de Requena.

Mientras el Impromptu Rosé lleva la contraetiqueta de la DOP Valencia, el Bassus lo hace con la de Utiel-Requena, mientras que el Tantum Ergo es un Cava, por cierto los primeros de la DOP Utiel-Requena que se elaboraron íntegramente con pinot noir, rompiendo prejuicios y moldes y abriendo un camino que ahora siguen muchas bodegas.

Eso sí, el pionero sigue en lo más alto dando ejemplo de saber hacer y estabilidad.

 

Los Frailes Caliza 2016 la frescura de la Monastrell

Hablar de los vinos de la Bodega Los Frailes es hablar de un territorio y una familia sin duda ligados al mundo del vino y de la agricultura durante muchos siglos, la familia Velázquez, en su decimo tercera generación ha continuado la labor de elaborar vinos de terruño, como antaño se hacían.

El término de Fontanars dels Alforins, un enclave privilegiado para el cultivo de la vid, está enclavado en una meseta de unos 700 metros de altitud de media sobre el nivel del mar, con la Serra Grosa al norte, que impide que los gélidos vientos alcancen la llanura, la Serra de l'Ombría al sur y con un corredor hacia el mediterráneo que está semi tapado por la Serra del Buscarró.

El clima es Mediterráneo con un gradiente suave de continentalización y la composición del territorio recubre con sedimentos modernos una zona geológica antigua y configura un extenso territorio muy apto para las actividades agropecuarias.

El cultivo de la uva es especialmente cuidado enla zona y Los Frailes cuentan con una gran superficie de viñedos enclavados entre bosque y otros cultivos, el viñedo está certificado desde 2002 en Agricultura ecológica y en sus fincas, las abejas y las ovejas son parte de un ecosistema vital para garantizar riqueza en los suelos y polinización de las plantas. Además el cumplimiento de los ciclos biodinámicos son parte de la cultura ancestral heredada, y que se aplica en el cultivo de las variedades.

La bodega tiene en su mayoría cepas de la variedad Monastrell (60%), algunas de más de 70 años de antigüedad, los suelos predominantes son los calizos, pero por proximidad a las montañas dolomitas que rodean la finca, podemos encontrar sedimentos  transportados por el agua como el magnesio, el hierro, las arcillas y sobretodo la caliza.

Los Frailes Caliza 2016 proviene de la búsqueda de este suelo más extremo, más calcáreo lacustre, más ocre (rendizas amarillas), más pobre es donde se cultiva esta Monastrell tan singular.



Respetando al máximo esta personalidad, se elabora el vino como los frailes lo hacían en la finca siglos atrás, limitando la intervención en bodega a lo mínimo y realizando la crianza en los depósitos antiguos y ánforas de la bodega fonda que los frailes ya utilizaban. La crianza son 10 meses en depósitos antiguos de hormigón y ánfora de barro.

El vino se muestra muy vivo, el color rojo violáceo y brillante le da aspecto de juventud, su poca opacidad le confiere ligereza y buenos matices visuales en la copa.

A copa parada no muestra aromas de fermentación, no hay notas vinosas, asoman los aromas a fruta roja fresca, que tras agitar brevemente la copa se van tornando en concretas frutas como la cereza, los arándanos, hay un fondo de regaliz, sutil, nada herbáceo que termina con un fragor mentolado muy elegante.

El vino por su aspecto ya se mostraba bastante ligero, así pues su paso por boca es suave, muy fresco, en ausencia de alimento apenas se nota el tanino, se va dulcificando hasta llegar al fondo del paladar, donde la frescura se intensifica, el final es bastante largo, esas notas balsámicas, junto a recuerdos de romero y tomillo hacen que identifiques su procedencia, un sotobosque mediterráneo ente pinos y rocas en una tarde de final del verano.

Me gustan este tipo de vinos, tan ligeros y sutiles pero a la vez llenos de terruño, bien elaborados, fáciles de beber a pesar de sus 14º de alcohol. Una Monastrell bien fresca y muy fiel, muy diferente de aquellas más abocadas y corpulentas que a veces, por sobremaduración y sobre extracción, estamos acostumbrados a catar.