164 Vinos Valencianos: Bobal
Vinos Valencianos
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"PARA PECAR BOBAL" EL VINO QUE SE VIRALIZA Y ARRASA EN EL LINEAL

Su nombre hace que se nos preguntemos ¿por qué nos gusta pecar?, la respuesta es bien sencilla, pecamos por búsqueda de placer y por dejarnos llevar por nuestros impulsos. Pecamos porque nos gusta, la recompensa que nos ofrece el “pecado” nos llena de satisfacción.

 

“PARA PECAR BOBAL” está causando sensación en el lineal de Mercadona porque además de su nombre evocador nos ofrece una gran calidad a un precio para todos los bolsillos, tal como lo describe Mercadona “es un vino para pecar” que despierta la curiosidad de los consumidores, de nuestros “jefes”. Para disfrutar más de una buena comida o cena no hay nada mejor que acompañarla de un buen vino que nos invite a explorar nuestros sentidos y que nos haga sentir bien como este “PARA PECAR BOBAL” que acompaña perfectamente a diversos tipos de gastronomía, pero en especial los platos de pasta, de carne, arroces o guisos.

 


 

 

Elaborado con la variedad tinta BOBAL, destaca por su intenso color cereza de tonalidades limpias y brillantes, sus aromas a frutos silvestres, su sabor intenso con notas afrutadas y su final suave y equilibrado. Un vino que deja huella, que no se olvida y que sin duda “te va a hacer pecar”

 

Este vino ya se ha hecho viral, las redes sociales ya se hacen eco de ello a través de los consumidores que cada día suben contenido compartiendo sus “pecados” mostrando los diversos momentos de consumo en los que están relajados dándose un capricho.

 

Para Pecar Bobal está producido por Bodegas Vicente Gandía, el mayor productor de vinos valencianos. Esta bodega aporta su trayectoria de casi 140 años de historia que es todo un sello de garantía y de calidad. Además, el precio de venta es también un “pecado” ya que se vende por 3€ la botella de 750ml y está disponible en todas las tiendas de Mercadona, así como en su tienda online. Atrévete a probarlo antes de que se agote.

 

 

 

Salvajemente coqueta, así es Gina, la VIVIDORA de Bodegas Arráez

En Villa Indiano, coincidiendo con diversos eventos celebrados con motivo del día de la Mujer,  se desvelaba la identidad de la nueva VIVIDORA de Toni Arráez: Gina.


Se trata de una edición limitada de vino, dedicada al arte y a la mujer, que ya han ilustrado con anterioridad la valenciana Julia Silla (Julieta Xlf) o la alicantina Laura Agustí.
 
De la mano de la ilustradora francesa Caroline Selmes conocíamos al hada Gina.
“La encontraran en la noche, recorriendo los bosques a lomos de su gineta, siempre acompañada de la luz de la luna, ella es tan salvaje como coqueta”.
 
Podemos verla cabalgar a lomos de su gineta, un animal tan mágico y misterioso como ella. Se cree que fue introducido en nuestro país como animal doméstico y escapó retomando su lado salvaje y pasando a ser considerada especie autóctona.

 


“La reconocerán por sus botas rojas y por su espíritu libre, que abraza la vida con toda su belleza, con todo su caos, con todas sus luces y sus sombras”.


Así es este tinto de Bobal con Denominación de Origen Valencia: fresco, con la tipicidad que caracteriza a esta variedad, fácil de entender al mismo tiempo que complejo y desarrollable. De tanino redondo gracias a la selección de parcelas únicas.


“Quería trabajar con las uvas con las que mi abuelo en los años cincuenta empezó el proyecto Arráez. Hay que poner en valor las uvas que durante tantos años han elaborado los vinos de la zona de Terres dels Alforins”  señalaba el director y enólogo de la bodega, Toni Arráez.


Y es que el proyecto de Toni Arráez, pese a ser conocido principalmente por su lado más Canalla, asienta sus bases sobre la viticultura, la enología, el respeto al entorno y la valorización de un territorio que, por su autenticidad, da lugar a vinos con mucha historia.


Las 1500 botellas de esta VIVIDORA ya están disponibles en la página web de Bodegas Arràez y en los puntos de venta habituales de la bodega para que «cada uno las disfrute a su manera«.


Visitamos la Bodega Clos Cor Ví y la Finca Cor Ví

 En la carretera de Requena hacia Albacete y a unos escasos 30 Km de la primera, encontramos la Bodega de Luis Corbí Coloma, Finca Cor Ví. La entrada a bodega se aprecia desde la carretera por la presencia de una bonita casa donde un imponente Pino piñonero nos da la bienvenida a este proyecto vitinícola en tierras de Requena.

La proximidad al río Cabriel de la finca hace que los viñedos y parajes que la conforman estén situados dentro del parque Natural que el río conforma. Nos encontramos que hay viñas muy antiguas especialmente de la variedad Bobal, que son la variedad de la que en esta finca se han elaborado dos vinos tintos y que configuran el proyecto de la bodega con esta variedad.


 

Conocíamos el magnífico trabajo con variedades blancas que Clos Cor Ví está realizando en Moixent, vinos gastronómicos con variedades tan diferentes como Riesling, Vognier y Verdil y ahora con la uva Bobal se han elaborado dos vinos, el primero de ellos Maloco 2020, una elaboración con 4 meses de roble 100% Bobal y cuyo nombre evoca el segundo apellido del propietario Luis Corbí Coloma y el otro vino Las Hoces 2020 criado durante más de 15 meses en barricas de diferentes tostados de segundo y tercer uso.

La bodega tiene depósitos de acero inoxidable, algunas tinas de madera de más de 500 litros y huevos de arcilla para el afinamiento de todos los vinos, así como de sala de crianza y embotelladora. La casa está totalmente restaurada y es un complejo moderno y acogedor y destacar una gran terraza-cenador perfecto para organizar eventos en un paraje natural rodeado de viñedos y un paisaje mediterráneo.


 

Durante la visita tuvimos la oportunidad de degustar dos vinos, el blanco Clos Cor Ví Viognier 2021, una elaboración cuidada y mimada con aromas y sabores muy elegantes y con buena estructura en boca y Maloco 2020 Bobal que resulta un vino muy respetuoso con la variedad Bobal, con notas frescas y balsámicas con un paso por boca fresco y con un toque de tanino marcado pero agradable.

La Finca Cor Ví es un lugar muy encantador y una bodega perfecta para disfrutar de agradables vinos y espectacular paisaje donde evadirse de la gran ciudad sin renunciar a la comodidad y confort de un espacio urbano.

LOS VINOS PASION, DE BODEGA SIERRA NORTE, RENUEVAN SU IMAGEN

El árbol con corazones de la etiqueta de los vinos ‘Pasión’ ha hecho totalmente reconocible esta marca desde su primera añada, la 2008, que salió al mercado en el año 2010. Tras estos doce años, Bodega Sierra Norte ha decidido renovar el diseño, dándole un nuevo estilo al árbol, que permanece, e introduciendo algunos elementos nuevos.

Ahora, el árbol está en un bosque con otros árboles, que para la bodega simbolizan cómo esta marca, que empezó con un único vino, Pasión de Bobal tinto, fue creciendo e incorporando otras referencias. Todos, vinos monovarietales elaborados con variedades autóctonas de la Comunitat Valenciana. Asimismo, ese bosque también simboliza el crecimiento de la bodega con nuevas marcas y referencias.

La etiqueta incorpora, además, la silueta de pequeñas aves, con las que Sierra Norte quiere mostrar su compromiso con la biodiversidad. Algo que pone en práctica a diario en el cuidado de sus viñedos, donde trabajan siguiendo los criterios de la agricultura ecológica, de forma equilibrada, respetuosa y sostenible.

“Llevábamos tiempo con la idea de refrescar la imagen de estos vinos pero era un paso complicado, ya que es una de las etiquetas más reconocibles y que ha gustado mucho desde su lanzamiento. La nueva etiqueta mantiene su esencia y cuenta muchas más cosas sobre lo que somos y cómo entendemos la viticultura”, afirma Manuel Olmo, gerente y enólogo de Bodega Sierra Norte.

La incorporación al mercado de estos vinos con su nueva imagen será escalonada, según vayan presentando las nuevas añadas. Por el momento solo se ha lanzado la nueva añada de Pasión de Moscatel, la 2022. Se espera que antes de que finalice el año se una Pasión de Bobal rosado y, en las primeras semanas del próximo año, lo haga Pasión de Bobal tinto.

 


Unos vinos con una historia apasionante

Pasión de Bobal tinto fue el primer vino monovarietal que elaboró Bodega Sierra Norte con la uva autóctona de Utiel-Requena. Hasta ese momento, los monovarietales de Bobal que había en el mercado eran complejos, difíciles de entender por el consumidor medio.

Con Pasión de Bobal, Sierra Norte quiso romper esas barreras y crear un vino que gustase a todo el mundo, fácil de entender y con carácter, lo que suponía una gran dificultad. A los cuatro meses de estar en el mercado, Robert Parker le otorgó 90 puntos y su demanda aumentó exponencialmente.

“Pasión de Bobal tiró de nosotros y nos ayudó a ser más conocidos como bodega. Es un vino que nos ha dado muchas alegrías, que ha recibido innumerables premios, que nos ha permitido crecer, llegar a nuevos mercados e incluso ampliar nuestro equipo”, afirma Olmo.

En el año 2011 llegó su primer compañero, Pasión de Bobal rosado. Un vino que también marcó una gran diferencia entre los rosados de Bobal que hasta el momento había en el mercado, especialmente por su color pálido  y tonalidad tan atractiva, que al principio generó cierta controversia, pero que con el tiempo se ha convertido en todo un referente.

La bodega esperó hasta 2013 para incorporar otro vino a esta marca, Pasión de Moscatel. De nuevo, un varietal autóctono mediterráneo. Y, de nuevo, una elaboración singular ya que la variedad moscatel se suele utilizar para elaborar vinos dulces, pero en este caso el vino obtenido es seco, fresco y con una gran presencia de aromas a flores y frutas blancas.

 

Triunfo absoluto del Manzán 2020 en el certamen Sélections Mondiales des Vins Canada

 

 Sabíamos que el Manzán de 2020 había triunfado en Canadá con un GRAN ORO, pero se había generado gran expectación entre los participantes, nuestros importadores y distribuidores de vinos presentes en el certamen porque el listado de los TOP 50 tardaba en hacerse público.

Finalmente, hemos recibido el comunicado que nos incluye en la distinguida lista de las 50 mejores puntuaciones y, además, Manzán también ha sido nombrado BEST OF SHOW en el concurso que este año se ha celebrado en Montreal.

Manzán es el vino que Casa Lo Alto elabora con uvas de la variedad de uva Bobal de tres parcelas plantadas entre 1940 y 1965 que cultivamos en vaso. Trabajamos con prácticas de viticultura sostenible, en secano, en suelos poco profundos de naturaleza arcilloso calcárea, pobres en materia orgánica.

Este vino que acaba de triunfar en Canadá es de 2020, una añada que se caracterizó por temperaturas bajas, con buenas lluvias en primavera, con un verano seco y sin hongos, seguido de un inicio del otoño fresco otra vez, lo que ralentizó la maduración de las uvas, que se vendimiaron a finales de septiembre. 

 



A la hora de hacer Manzán empleamos parte de los racimos enteros. La fermentación se inicia de manera espontánea con levaduras autóctonas, utilizando depósitos de hormigón y fudres de roble francés donde se completa la fermentación maloláctica. Con posterioridad el vino envejece 10 meses con sus lías.

El resultado es un vino tinto que refleja el paraje de Casa Lo Alto, un vino puro, que los jueces del certamen Sélections Mondiales des Vins Canada han apreciado y que han puntuado con las máximas calificaciones para premiarlo con GRAN ORO, quedar entre los mejores en la lista TOP 50 y ser BEST OF SHOW en su categoría.

Todo ello supone un gran respaldo para los Vinos de Paraje de Casa Lo Alto en el mercado canadiense y de toda América del Norte, un importante aval que tendrá repercusión también en las demás plazas internacionales.

La 29 edición del certamen Sélections Mondiales des Vins Canada es el mayor evento internacional de estas características que se celebra en todo Norte América, en cuanto a número de muestras y países representados fuera de Europa, y uno de los más importantes del mundo.

Coviñas renueva la imagen de VETERUM

El VETERUM de Coviñas ya luce nueva imagen tras el proceso de restyling al que está sometiendo la bodega a sus marcas más representativas. Si el año pasado fue el Enterizo el que protagonizó el principal cambio de estilo, este año ha sido el VETERUM, un exclusivo vino de Bobal, elaborado a partir de una cuidada selección de viñas viejas.

Este proyecto surge desde la necesidad de ir actualizando la imagen de las marcas principales de Coviñas. Como señala el subdirector Comercial de Coviñas, Jorge Srougi, “el objetivo era evolucionar a un packaging mucho más sensorial que comunicara y evidenciara el tipo de vino que contiene esta botella, un vino especial y de gran calidad representativo de nuestra historia y nuestro territorio”.

En esta ocasión, se ha desarrollado un diseño que atrajera la atención por su textura e invitara a admirar la botella y cogerla con la mano para apreciar mejor sus detalles. La etiqueta frontal tiene un fondeado que representa la rugosidad de la viña vieja. Con esto se alude al tipo de viñedo; Un viñedo viejo de producción baja muy baja en el que las cepas desarrollan raíces muy profundas para poder absorber los nutrientes necesarios para producir su fruto. Son cepas cultivadas en vaso que se vendimian manualmente, racimo a racimo. Estas viñas son además representativas de la historia de una comarca y las generaciones que las han cultivado.

VETERUM Bobal de Viñas Viejas es un vino aromáticamente complejo que combina los matices de la madera y la potencia frutal de la bobal. Tras una breve crianza en barricas de roble francés y americano de segundo año el vino gana estructura a la vez que se redondean y suavizan sus taninos. En boca es un vino equilibrado, con taninos sedosos y bien pulidos y persistente fruta roja. Marida muy bien con gran variedad de platos tales como carnes a la brasa, risottos y carpaccio.

 


Junto al VETERUM Bobal de Viñas Viejas, se ha desarrollado para el mercado de exportación un VETERUM Orange, un vino elaborado a partir del fruto de viñas viejas de macabeo con la particularidad de que en su proceso de elaboración no hay extracción previa lo que incrementa el contenido tánico habitual de un vino blanco y varía su tonalidad y características organolépticas y gustativas haciendo de él un vino especial para un sector muy concreto del mercado. Este monovarietal va destinado a la exportación y nace ya con un primer reconocimiento, al obtener Medalla de Oro en la edición de verano del Berliner Wein Trophy 2022.

 


 

Este certamen ha premiado con Medalla de Oro a tres referencias de Coviñas, consolidando así sus tres gamas principales:

-          Veterum Vitium Orange.

-          Enterizo Brut  

-          Aula Brut

La DO Utiel-Requena selecciona sus tintos representativos de 2022

La Denominación de Origen Utiel-Requena ha presentado sus vinos seleccionados de este año, escogidos mediante cata a ciegas por el panel de cata de la DO. En un acto celebrado hoy en el Consejo Regulador, coincidiendo con la reunión antes del verano del Pleno del Consejo Regulador, los diplomas de Tinto DO Utiel-Requena y Tinto monovarietal de Bobal DO Utiel-Requena han recaído en los vinos siguientes: Nexo 2019 Bobal y Syrah, de Bodega Jiménez-Vila Hnos., y El Perdío 2020 bobal, de la bodega Viticultores de San Juan Valsangiacomo, respectivamente. Asistieron a recoger el premio Jorge Giménez, copropietario de la primera bodega, y Modesto Francés, enólogo de la segunda.
 
Características de los vinos y notas de cata
El ganador de la categoría de Tinto DO Utiel-Requena, Nexo 2019 Bobal y Syrah, a la vista es limpio, tiene un color rojo picota profundo. La nariz es muy expresiva, altamente compleja, transmite seriedad y serenidad. Se combinan maravillosamente unas abundantes notas de frutas maduras con el amplio abanico de aromas de crianza en madera de alta calidad. En las notas de frutas destacan los frutos rojos y negros del bosque tal como el arándano, la frambuesa y la mora. En segundo plano, aparecen elegantes matices de madera asociadas a notas de hierbas aromáticas, de bajomonte y minerales.
 
En boca entra con potencia y elegancia, se desarrolla sobre un medio de boca amplio, carnoso con taninos sedosos que dejan una agradable sensación de volumen y de equilibrio. En un final con mucha frescura, posee una explosión aromática que permanece mucho tiempo estimulando las emociones. Tiene una crianza en barricas bordalesas de 225 litros de roble francés durante 12 meses.
 
Por su parte, el seleccionado Tinto monovarietal de Bobal DO Utiel-Requena, el monovarietal El Perdío 2020 bobal, procede de la parcela El Albardín, certificada en ecológico. Procede de la subparcela de El Perdío, con 1,2 has de viña vieja de 60 años, en vaso y de secano, a 660 metros de altitud, de suelo arcilloso. Elaborado de una forma muy artesana en la Bodega de Viticultores de San Juan, situada en la Aldea de San Juan en Requena. Es un Bobal 100% con un porcentaje de raspón. Su fermentación es en barricas de roble francés de 500 litros abiertas por un fondo. Y después, se procede a su afinamiento en depósito de cemento crudo.
 
Este concurso de vinos seleccionados se ha retomado con unas bases nuevas para las bodegas participantes y una reducción de las categorías (de ocho a cinco: Tinto y Tinto monovarietal de Bobal, que acaban de ser elegidos; y Espumoso, Blanco, Rosado de Bobal, para cuyas categorías se tendrán en cuenta ya en la siguiente añada y pasarán a ser los Vinos Seleccionados de 2023).
 
Cabe mencionar que en el Pleno del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Utiel-Requena, calificó anteriormente la añada 2021 como “muy buena”.


 
Concurso de vinos DO Utiel-Requena
Desde 2007, el Consejo Regulador de la DO Utiel-Requena convoca un concurso anual para escoger los vinos representativos de las diferentes categorías, al que pueden presentarse las bodegas inscritas que lo deseen. Los ganadores representan a esta entidad durante un año en actos públicos en los que participa el Consejo.
 
Las bases del concurso atienden, principalmente, a criterios de tipología de vino y rango de precio. Los vinos de Utiel-Requena que se presentan como candidatos se someten a una cata a ciegas por parte de un panel de cata del Consejo Regulador, y los vinos ganadores se distinguen con una etiqueta identificativa.
 
El presidente de la DO Utiel-Requena, José Miguel Medina Pedrón, ha agradecido a todas las bodegas la participación en esta convocatoria y ha animado a que se siga promocionando este concurso que ayuda a dar a conocer el potencial de la DO y sus vinos.

Las Mercedes del Cabriel 2019, el bobal del lado derecho

En el lado derecho del río Cabriel se encuentra el término, perteneciente a la Comunidad Valenciana, de Villargordo del Cabriel, y precisamente allí se encuentra esta pequeña bodega adscrita a la D.O. P. Utiel-Requena, Las Mercedes del Cabriel, en una finca llamada el Coto de Canalejas en un entorno magnífico y al pie del Pantano de Contreras, frontera natural con Castilla-La Mancha.

Allí descubrimos hace un tiempo uno de los vinos de la variedad Bobal más diferentes de los que habíamos probado por la zona, una elaboración sin sobremadurar, con la extracción justa y criado en barricas de 250 litros en la antigua bodega de la finca.

Tuvimos en nuestras copas la añada 2018, potente, fresca y llena de matices típicos de un vino de latitudes más septentrionales. Posteriormente hicimos una cata tranquilamente en nuestra casa y pudimos confirmar que el vino tenía una buena estructura, se mostraba en todo momento fresco y con una tremenda evolución de aromas en la copa y refrescante boca.

Pues hoy hemos podido catar y disfrutar de la añada 2019, así pues hoy nos hemos encontrado con un vino de añada que a 'priori' nos tenía que marcar más las características climáticas, diferentes a las de 2018 con un verano muy cálido ese año, en cambio el 2019 fue un verano normal con menos amplitud térmica entre la noche y el día, también es cierto que 2019 fue un año más seco en los que a precipitaciones se refiere en primavera con menos de 130 l/m2, mientras que el 2018 llovió el doble durante dicha estación.

 


Curiosamente nos ha parecido el vino de 2019 mucho más fresco, no hay notas de sobremadurez, la fruta roja es la constante en todo momento y los aromas de la crianza son más sutiles y evolucionan bien, pasando de los torrefactos suaves a mokkas, haciendo que la fruta se confite con el paso de la tarde en la copa. Siempre hay un fondo balsámico al final, quizá esta vez menos potente que la añada anterior.

El paso por boca es muy fresco, suave y redondo, recuerda mucho a los vinos que se producen en la parte derecha del Dordogna, en la zona de Libourne, quizá ese clima continental de la zona con un aporte del Mediterráneo menos intenso y esos suelos arcillosos con sedimentación del río Cabriel tengan una característica que marque esa frescura a la viña.  Además ésta se traslada al vino con una elaboración prácticamente sin intervención y con una crianza mínima que le aporta lo necesario para destacar como un bobal muy diferente.

Visitamos la bodega Las Mercedes del Cabriel

En el término más occidental de la provincia de Valencia y limitando con Cuenca encontramos una finca que alberga la Bodega Las Mercedes del Cabriel. Situada en Villargordo del Cabriel, de camino a Fuenterrobles, encontramos este edificio singular, edificación de finales del siglo XIX que da nombre a la bodega. 

Esta construcción estilo "Chateau" alberga en su interior, una antigua bodega que ha sido remodelada para, en el siglo XXI, producir un vino singular y diferente. Aprovechando los antiguos depósitos subterráneos y dotada de unos pequeños, pero suficientes, depósitos de acero inoxidable, barricas nuevas y una mesa de selección, se elabora unos de los vinos de la variedad Bobal, adscrito a la DOP Utiel-Requena, más diferentes de la comarca.

Haciendo historia, la finca, antiguo Coto de Caza de José Canalejas, presidente del Partido Liberal en el siglo XIX, tiene unas 200 hectáreas en las que alberga diferentes tipos de cultivos, así como zonas de bosque y matorral, todo ello en un paraje natural como el de las Hoces del Cabriel. Después la finca fue a manos de la familia Oria de Rueda, familia que por aquellos tiempos se dedicaban al comercio de la seda, principal industria de la comarca Utiel-Requena en el siglo XIX, que luego se reconvirtieron en bodegueros aprovechando el auge del comercio del vino a principios del XX provocado por la devastación del viñedo  francés en tiempo de la Filoxera.

La bodega fue luego adquirida posteriormente por una familia valenciana que la transformó en un alojamiento rural, y no fué hasta hace unos pocos años, en que se empezó a producir su primer vino. Aprovechando viñedos centenarios y la elevada altura de la finca (900 metros), se elaboró con todo detalle y cuidado el vino Las Mercedes del Cabriel Bobal

Elaborado bajo la dirección técnica del enólogo José Hidalgo, con una producción limitada a no más de 11.000-12.000 botellas,  la añada 2018 el vino se presenta con un bonito color rojo con reflejos violetas, de capa medio alta, con buena lágrima en la copa. En nariz, a copa parada, el primer aroma es una sensación de monte bajo mediterráneo, seguido de mentolados y notas balsámicas, agitando el vino empieza a surgir la fruta roja fresca (cerezas, frambuesas, grosellas), el fondo de vainilla denota la crianza en buena barrica de roble francés y sutilmente asoma un tostado ligero. En la boca tiene una entrada muy fresca, parece que cuando pasa por la garganta se termina el vino, pero no es así, se expande de manera que el posgusto permanece y van apareciendo recuerdos balsámicos, fruta roja y sobretodo una frescura que invita a beber otro sorbo.


Hay una elaboración especial, Las Mercedes Esencia, de la que se elaboran no más de 600 botellas y que es un producto que  se elabora en añadas y condiciones excepcionales. 

Creo que es una visita que no hay que perderse, disfrutar del paraje, conocer el vino y sobre todo probar algo diferente elaborado con uva Bobal.

 

Visitamos la bodega Cárcel de Corpa

En la bodega del Rebollar de Ernesto Cárcel soplan nuevos vientos y una nueva generación se pone al mando del timón para modernizar esta bodega familiar, con una amplia tradición vinícola. Belén Cárcel, licenciada en químicas y enología es la encargada de ponerle cara a este proyecto arraigado desde hace varias generaciones.

Teníamos ganas de visitar la bodega subterránea situada en el Pago de Santana, en el Rebollar, pedanía de Requena que se encuentra en la márgen izquierda de la A3 en dirección Requena y que tiene una característica y es que se encuentra situado en medio de una llanura formada por campos de viñedos y a los pies de la Sierra del Tejo y junto a la Herrada un paraje está considerado como una de las masas forestales más importantes de la comarca e importante reserva de caza propiedad del gobierno autonómico valenciano.

 

Alrededor de la bodega y con 20 Ha de viñedo, se encuentran viñedos plantados hace de más de 60 años de las variedades Tempranillo, Garnacha y Macabeo, que junto  a la autóctona Bobal conforman el patrimonio enológico de la bodega. El edificio de elaboración, construído de manera subterránea en su totalidad, hace que su utilización sea adecuada para elaboración de vinos, tanto por la entrada de vinos usando la propia gravedad, como para la crianza de los mismos, manteniendo una temperatura constante y condiciones de humedad propicias.

 

Tras una breve introducción sobre el viñedo de su enóloga, psasamos a visitar el interior de la bodega, que dispone de entrada y recepción de uva en la parte superior y en la inferior los depósitos de fermentación y la sala de crianza de los vinos. Tras la visita procedimos a catar algunas de las referencias que la bodega comercializa.

Los vinos jovenes son la gama 9 de Octubre, una gama que los componen un tinto, un rosado y un blanco, después hay una serie de vinos más clásicos como son los Cárcel de Corpa Crianza, Reserva y Gran Reserva y por fin tres elaboraciones más de corte diferente y en dónde la mano de la jóven enóloga tienen mucho que ver en su elaboración y diseño de la etiqueta.

La marca Cárcel de Corpa hace referencia al apellido de un antepasado de los actuales propietarios, Simón de la Cárcel de Corpa, que compró una finca en Rebollar, según se acredita en documento original firmado ante el escribano de la Villa de Requena y que actualmente es la marca por que la bodega quiere ser conocida y que además está muy presente en la redes sociales y el mundo digital.

Los vinos nuevos son Maldita Pandemia y Dame un Beso, Negro, además de un clásico de maceración carbónica todos ellos con el factor común de la uva Bobal. Como todos los demás estos también están adscritos a la DOP Utiel-Requena y quieren adaptarse a los nuevos tiempos utilizando etiquetas y nombres llamativos y cómo no poniendo haciendo unos vinos más descarados y con mucha carga frutal.

Maldita Pandemia es un bobal jóven pero muy fácil de tomar, ideal para el amante de los vinos más atrevidos, es intenso en color y sabor y además en boca es bastante fresco y con mucho carácter, todos sabemos que el nombre hace referencia a tan nefasto año por culpa de la Covid-19. Dame un Beso, Negro es también un bobal de los del tipo madurado en barrica, que está muy equilibrado porque ese paso breve por barrica francesa le confiere una doma de los taninos suavizándolos y dándole al vino notas más amaderadas, pero sin apenas alterar la fruta. El vino es un guiño al marido de la enóloga de origen dominicano y que de alguna manera parece algo transgresor y encaminado a los estantes de los consumidores milenials.

Cárcel de Corpa Reserva y Gran Reserva son vinos de corte más clásico, con un coupage de Tempranillo, Garnacha y Bobal que realizan un a larga crianza en barricas de roble americano y que son el reflejo de un terruño y una viña vieja capaz de dar vinos con frescura y carácter, además de mantener un corte clásico pero que sorprende bastante a los sentidos.

Como final a este artículo he de decir que se pasa un rato estupendo y se disfruta bastante ya que es una visita corta, agradable, se trata muy bien a los visitantes y junto con la cata de vinos se degusta un poco de embutido curado de la zona, lo que es de agradecer enormemente sobre todo si se cata a las 10 de la mañana.

Visitamos la finca y la bodega Casa Lo Alto

Dentro del término municipal y geográfico de Venta del Moro nos encontramos una partida llamada Casa lo Alto, ésta tiene censados 4 habitantes, pero lo que nos interesa a nosotros es conocer la finca, la bodega y los vinos que allí se producen.

Tras el paso por la finca de diferentes propietarios de origen suizo y elaborar vinos muy dirigidos al país transalpino, desde hace 3 años, el grupo Schenk también de origen suizo, ha adquirido está finca para poner en valor el patrimonio vitivinícola y paisajístico que esta finca de 150 ha. tiene junto con la casa situada la colina que domina el paraje.

Al mando del proyecto, Víctor Marqués, enólogo de merecida reputación (Celler del Roure, Murviedro, La Comarcal Viticultores...), que tiene como misión crear el paisaje favorable para el cultivo de las 60 ha. de viñedo que dispone la finca (junto a parcelas de almendros y bosque mediterráneo) y crear vinos de finca poniendo en valor los bobales y garnachas de entre 30 y 80 años de las parcelas más interesantes.


 

Los suelos son fundamentalmente calcáreos con la roca madre casi en la superficie, suelos variopintos, pues hay zonas más arcillosas e incluso arenosas. En nuestra visita nos dimos una vuelta por las parcelas más interesantes, así pues la parcela Rocha Candeal tiene unas garnachas de 45 años sobre suelos arenosos que da vinos muy finos, elegantes y que tienen su máxima expresión en el vino Rocha.

Manzán es un bobal elaborado de la parcela con el mismo nombre y dos parcelas más de la finca, de viñedos de entre 50 y 80 años. Trena es el tercer vino que elaboran con la variedad Tardana y que proviene de una finca cerca del paraje dónde está Casa Lo Alto y que es el testimonio de otra variedad autóctona que también se va a introducir en  la finca en los próximos años. La finca dispone de otras variedades como Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Syrah y Chardonnay que, a pesar de cultivarse en la finca, no forman parte de manera directa en el proyecto que lidera Víctor, aunque se les dan otros usos.


 

La bodega está en una nave que dispone de pequeños depósitos de acero inoxidable, también hay diferentes depósitos de hormigón, crudo y vitrificado, fudres de 5000 litros de roble y fudres ovalados de roble austríacos. También dispone de barricas de 225 y 500 litros. El tamaño de la bodega es el suficiente para el proyecto y tres son los vinos que están disponibles. Rocha, Manzán y Trena los pudimos catar en los depósitos y barricas y luego catamos las añadas ya en comercialización.

La casa de la finca está totalmente por dentro reformada y con un aire moderno pero con mucho gusto y hay una gran sala acristalada en la parte trasera, sonde pudimos catar y conversar con Víctor de los vinos.

Trena es el blanco de Tardana de la cosecha 2019 que se elaboró en  barricas de 500 litros, directamente la uva de la prensa a la barrica, donde fermentó y estuvo con sus lías sin battonage ni maloláctica, El vino es muy aromático, la boca es amplia y, aunque le echo en falta un poco más de acidez, está enfocado para acompañar platos de pescados blancos y carnes blancas a la plancha. 

Rocha 2017 es una garnacha muy fina que se elabora en fudres de roble de 5000 litros con un 20%-40% de uva con raspón y luego pasa a depósitos de hormigón para hacer la crianza. Es un vino con poco color, muy elegante en nariz, fino y con notas muy minerales, de gran recorrido.

Manzán 2017 es un bobal de diferentes parcelas con edades entre 45 y 80 años, se utiliza también algo de raspón para su elaboración y hace la crianza en hormigón. Es un vino con bastante capa, muy aromático, notas de frutos rojos, fondo mentolado y en boca muy fino, con apenas tanino y muy mineral.

En bodega también catamos el Trena 2020, aún fermentando en los fudres austríacos, el Rocha 2019 en el fudre y el Manzán 2019 que aún está en el depósito de hormigón. Son vinos que estarán entre el año que viene y el siguiente en el mercado y que ya cuentan con el bagaje de las añadas anteriores, serán diferentes seguro, porque el proyecto de Casa Lo Alto lo que pretende en diferenciar sus vinos, que sean vinos de añada con el proceso más limpio y simple posible para que expresen el paisaje de dónde provienen y se distingan de otros vinos de la comarca Utiel-Requena precisamente por el paraje de donde provienen.

Este proyecto es un valor seguro del que oiremos habar bastante en los próximos años y que hemos empezado a disfrutar ya y seguro que nos sorprenden.






Visita a Bodegas Haya

Situada en la aldea de Los Cojos (Requena) se encuentra la pequeña bodega de la familia Haya Rebolledo, en la dirección del proyecto encontramos a Eloy, proveniente de la familia que desde hace más de 100 años trabaja la tierra y cuida las viñas de donde nacen los vinos.

El espíritu de la bodega está orientado a elaborar vinos, de manera artesanal, poniendo en valor su patrimonio más preciado que son las viñas, algunas de 100 años, de donde se obtienen vinos con un carácter marcado por el terruño y muy francos a la variedad.

El valor de esta pequeña bodega está en la trayectoria que Eloy y su familia sigue cada día desde que se embarcó en su proyecto. Trayectoria basada en cuidar y mantener el viñedo, seleccionar aquellos frutos de las parcelas que más carácter puedan impregnar al vino y trabajar en conseguir que el vino sea de excelente calidad sin tener que intervenir más que lo justo para que en los procesos se cumplan los parámetros enológicos marcados para conseguir el objetivo.

 

La bodega comercializa dos vinos y un cava, y tiene previsto sacar un tercer vino más exclusivo y mucho más elaborado.

Sus tres elaboraciones tienen el nombre de Adriano, nombre que evoca al emperador romano del siglo I d.C. Publio Elio Adriano, y que además en el diseño de la etiqueta viene reflejado por trazos que dibujan un casco y unas columnas romanas, así como otros motivos que dan esa imagen. Las botellas de vino llevan un corcho de calidad y testado para no contaminar con TCA al vino y las cápsulas que recubren el tapón van selladas con cera ecológica de abeja que son menos tediosas de abrir que un lacre que es más duro y difícil de abrir.

Respecto a la bodega, he de decir que es un pequeño espacio donde descansan algunas barricas y también las nuevas de roble español, madera de similares características al roble francés, que es adundante en nuestro país pero que aquí no explotamos de manera industrial como en el país vecino. En estas barricas de este tipo de roble descansa el nuevo proyecto de Bodegas Haya que saldrá pronto al mercado y del que fuimos testigos, se trata de un Bobal de Pie Franco de viñas de 100 años que permaneción es estas barricas de 1000 litros de roble español durante 12 meses y que aguarda a ser embotellado en una botella exclusiva y tendrá que afinarse en botella durante unos meses. Sinceramente y por la cata que hicimos en bodega tendrá un futuro muy prometedor y además es bastante sorprendente.

Los vinos Adriano Macabeo - Chardonnay y Bobal - Merlot tampoco pasan desapecibidos al paladar. El primero de ellos es un vino blanco bastante complejo, proviene de parcelas con suelo calcáreo y se elabora en pequeños depósitos a temperatura controlada. El resultado un vino fresco y muy aromático a la vez que muy gastronómico en boca, destacar la presencia de notas aromáticas muy mediterráneas y gran frescura y mineralidad en boca. Atención a este vino porque sólo se produjeron 2500 botellas de la añada 2019 y es muy sorprendente e incluso adictivo si eres de blancos con personalidad.

El Adriano Bobal-Merlot 2019 tampoco deja indiferente, con 6 meses de barrica francesa y uvas provenientes de Bobal Centenario de Pie Franco y Merlot de las fincas Corralillo, Huerta y Semanero, confieren al vino una delicadeza y a la vez una complejidad difícil de encontrar en vinos de la zona con esta corta crianza. Su producción limitada también lo hace más exclusivo, pues la selección y trabajo en campo y bodega se realizan con mucho mimo y cuidado para obtener un vino que parece de latitudes más septentrionales, encontramos frescura, elegancia y un carácter muy particular.

 


Pendiente de catar el cava Adriano, premiado por la asociación de sumilleres ASVASU en este 2020 y ganador de la Gran Medalla de Oro en 2017 y 2018 en el concurso oficial de PROAVA. Según la crítica es un cava enormemente gastronómico y con unas propiedades organolépticas muy diferentes debido a su cuidada elaboración.

Por último reseñar que también elaboran un vermut, agotado actualmente, pero que si pude degustar en la visita, elaborado con base Macabeo y un mínimo porcentaje de bobal que tiene un carácter especial y muy aromático así como fácil de beber.

Una visita recomendable y un almuerzo con productos de la tierra para repetir, sobre todo por la buena conversación con Eloy y el poder aprender muchas cosas del vino y de la viña.

Vicente Gandía reinventa la bobal de la mano de José Hidalgo

Bobal Blanco y Bobal Negro son las dos nuevas creaciones de Bodegas Vicente Gandía, viticultores desde 1885. Este proyecto es el primero llevado a cabo íntegramente por Pepe Hidalgo, nuevo Director Técnico de Bodegas Vicente Gandía. Hidalgo, proviene de una larga saga de enólogos y tiene una dilatada experiencia en maximizar la calidad de la Bobal, la variedad autóctona de la zona Utiel–Requena. La combinación de prácticas muy cuidadosas en el viñedo con la poda verde y prácticas de riego restringido contribuyen a que esta uva produzca vinos realmente excepcionales.

José Hidalgo ha creado 2 maravillosos vinos: Bobal Blanco y Bobal Negro. Ambos vinos bajo la denominación de origen Utiel – Requena, unos vinos premium e innovadores de producción limitada en la que se han cuidado todos los detalles. Con una presentación de lujo y un diseño exclusivo en el que se ha utilizado una botella única, esta gama de vinos conseguirá llegar a satisfacer los paladares más gourmet ya que se trata de un vino destinado a la hostelería. Al mismo tiempo logra conectar con los nuevos códigos de comunicación que demanda el consumidor actual.

Hidalgo destaca: “Bobal Blanco, es blanc de Noirs, la primera producción a nivel mundial de esta variedad de uva tinta. Un vino con un carácter único y con un equilibrio que estoy seguro que sorprenderá. Bobal Negro es un vino con una gran complejidad, genial para disfrutar ahora, aunque a su vez estas características lo harán mantenerse a gran nivel durante muchos años. Es un vino tinto que a través de las prácticas cuidadosas en el viñedo logra una gran concentración”. 



Bobal Blanco ha sido elaborado con uvas tintas de la variedad Bobal. Para ello se ha recolectado a mano y se ha prensado entero, obteniendo un rendimiento de prensado por debajo del 45%. Ese mosto se ha dejado en frío con sus lías durante 3 días para absorber el ligero color extraído y se ha fermentado tras trasegar los limpios a 14ºC. Una vez mediada la misma se ha acabado de fermentar el vino en barricas de roble americano.

Este vino es de color amarillo con fondos grises y rojizos. Aroma de fresa silvestre, flores blancas y fruta blanca madura. En la boca presenta una acidez integrada, refrescante con un final largo que recuerda a fruto del bosque.

Bobal Negro se ha elaborado con una selección de uvas de Bobal procedentes de viñedos de la zona alta de Utiel Requena. Con rendimientos inferiores a 1 Kg por cepa, se ha vendimiado a mediados de Octubre. Se ha realizado una maceración pre-fermentativa a 3ºC durante 4 días y se ha fermentado a 26ºC permaneciendo con sus pastas 10 días más. Un 50% del vino ha realizado la fermentación maloláctica en barrica y el conjunto ha descansado 12 meses en barrica de roble francés de tostado ligero.

Un vino rojo intenso, con ribete violáceo y lágrima densa. Aroma de retama, fruto rojo y caramelo inglés con ligeros matices de ahumados. En la boca es rotundo, llena la boca dejando sensaciones de roble.

Esta gama de vinos estará disponible en el canal de Hostelería, en tiendas especializadas y en la tienda online de la bodega www.vicentegandiashop.com

Guia de Rosados de la Comunidad Valenciana 2019 (II)


Seguimos en la segunda entrega de la Guía de vinos Rosados de la Comunidad Valenciana hablando de vinos frescos, con un plantel de diversos coloridos, aromas con explosiones a frutos rojos, notas lácteas y fondos tropicales.

Muy fáciles de beber, algunos son intensos, otros bastante cremosos y envolventes, los espumosos muy finos y absolutamente recomendables para aperitivos y recepciones e incluso sutiles y florales los dulces naturales.

Predominan las variedades Monastrell, Bobal y Garncaha, aunque los toques de Syrah, Pinot Noir y cabernet Sauvignon los hacen todavía más apetecibles al aportarles notas más elegantes, casi todas las elaboraciones son en mosto flor, pero los que luego se ha trabajado con sus lías, parecen vinos mucho más amplios en boca, sin perder frescura.

Espero que disfrutéis de este nuevo y último capítulo con el fin de animaros a buscarlos en cualquier punto de venta especializado, lineal o local de hostelería. El rosado es un vino que tiene dificultades a la hora de encontrarlo fácilmente, pero que siempre ha sido un producto que cualquier bodega lo tiene en su catálogo y por supuesto que están todos los enlaces a las bodegas por si deseáis mayor información al respecto.



Lascala Rosado 2018. Bodegas Vivanza. 50%Monastrell y 50% Syrah. 12'5%.
Color suave violeta érica. Empieza con aromas a frutos rojos y se va notando un fondo a fresas silvestres. En boca es largo y persistente, acidez notable y un final con buenos recuerdos a fruta.

Marina Espumante Rosado.
Bocopa. Monastrell. 10%.
Vino espumoso de color frambuesa con burbuja fina. Destacan los aromas a fruta roja fresca, fondo floral y notas dulzonas. Entrada dulce y fresca, divertidas burbujas muy finas recuerdos en el retronasal a frutas confitadas.

El Miracle 120 2018. Vicente Gandía. Granacha y Shiraz. 12,5%.
Color rosa claro con destellos violetas. Aromas a cerezas, frambuesas y sutiles frutas tropicales. Boca fresca, muy suave, sabroso, final lleno de recuerdos a frutas rojas frescas.

Audientia Rosé 2018. Murviedro. Cabernet Sauvignon. 11'5%
Color rosa  muy pálido. Con muchas notas frescas a cerezas y fondo lácteo es muy aromático. En boca se muestra intenso y fresco, el retronasal tiene notas a frutas rojas y recuerdos especiados.

Rosa Rose 2018
. La Casa de las Vides. Garnacha y Cabernet Sauvignon. 14%.
Color rosado frambuesa y destellos violáceos. Aromas a fruta madura, notas herbáceas y recuerdos lácteos . Entrada intensa, grasa y golosa, tiene sensación en boca de tinto pero con una buena acidez que lo hace fresco, notas maduras en el postgusto y persistentes.

Alagu 2017. MG Wines. Forcallat. 13%.
Color piel de cebolla pálido. La nariz tiene notas como si hubiese pasado por madera, también es curioso porque llevaba un tapón de corcho natural que se ha marcado un poco, (no tiene sensación desagradable, pero se nota), hay un fondo floral. En boca es muy fresco, sensación de amplitud y postgusto bastante largo con retronasal a frutos rojos.

Bassus Dulce 2018. Hispano Suizas. Pinot Noir. 12%.Color rosa claro muy  pálido. Excelentes notas en nariz a pétalos de rosa, lácteos y fresas silvestres. En boca es dulce pero su buena acidez lo hace muy fresco, retrogusto largo y persistente con esas notas florales muy agradables.
 

Ancestral Rosado. Bodegas Vegamar. Espumoso. Merlot. 11%.
Color rosáceo pálido . Unas sutiles notas a frutillos rojos y toques cítricos envuelven los aromas de este vino. En boca tiene una entrada fresca, es petillante, la burbuja es tan fina que te hace cosquillas en el paladar, tiene bastante cremosidad y un postgusto muy cítrico.

Marques del Turia Rosé.
Vicente Gandía. Bobal. 12%.
Color rosa frambuesa vivo. Aromas muy frescos, fresas silvestres y algo de chuches. Entrada amable y fresca con un final muy afrutado.

VID-A Rosado 2018. Bodegas Francisco Gomez. Monastrell y Syrah. 13%.
Color rosa salmón intenso. Notas aromáticas elegantes a frutos rojos, chuches y un fondo  de fruta tropical maduro. En boca es amplio y graso, final fresco y recuerdos a gominolas.

Enterizo Rosado 2018. Coviñas. Bobal. 12%.
Su color es un rosa intenso con tonos violeta. Este vino huele a tienda de golosinas, fresas con nata y plátano maduro. En boca es fresco, tiene buena acidez, su persistencia es larga y el recuerdo es de chicle de fresa.

Sandara Rosado 2018.
Vicente Gandía. Espumoso. Bobal. 7,5%.
Color rosa muy pálido . Fragancia de agua de rosas y cerezas maduras. En boca es equilibrado,dulzón, petillante y con la retronasal que recuerda a las gominolas de frambuesas.

Hoya de Cadenas Rosado 2018
.
Vicente Gandía. Bobal. 12,5%.
El color es un rosa con destellos azulones. Se nota la bobal, hay chuches y fresones, fondo tropical. En boca refrescante, intenso, buena persistencia con recuerdo final a fruta roja confitada.



 
Malvarrosa 2018. Bodega Vall de Xaló. Semi-Dulce. Giró. 10'5%.
Color rosa con tonos anaranjados. Nariz dulzona, notas de sandía madura y golosinas con fina que recuerdan a anisados. En  boca es dulce, voluminoso, con ligera presencia de carbónico, tiene bastante frescura y un final para recordar.

Vall de Xaló 2018. Bodega Vall de Xaló. Giró. 12 %.
Bonito tono a fresa silvestre. Nariz a frutas rojas maduras, notas anisadas muy dulzonas. En boca es fresco y suave y en el paladar da notas amargosas pero agradables, final largo y muy afrutado.

Pla de Lliber Rosado 2018. Bodega Vall de Xaló. Giró. 12%.
Rosado con destellos violáceos. Tiene una combinación de fruta roja fresca y cítricos que lo hacen muy fragante. Buen ataque, fresco y bastante goloso, final afrutado recordando a fruta roja confitada.

Fruto Noble rosado 2018.
Bodegas Francisco Gomez. Monastrell y Syrah. 13%
Vistoso color rosa con tonos anaranjados. Fruta roja madura, notas de chuches y recuerdos minerales. Boca fresca y amplia, final persistente y recuerdos a golosinas, muy bueno.

Añacal rosado 2018. Dominio de la Vega. Bobal. 11,5%.
Rosado con vivo color y destellos azulones. Nariz fresca, a golosinas, plátano y notas mentoladas. En boca es fresco, intenso en el paladar y fácil de beber, destaca un final mentolado.

Vega Infante Rosé 2018. Bodegas Utielanas. Bobal. 12,5 %.
Color rosa rojizo. Intensidad nasal a frutos rojos, los fresones y las grosellas son muy destacadas con un final herbáceo. En boca es cremoso y amplio, tiene un final muy persistente y el retrogusto es super afrutado.

Terrazas de La Cierva: Viticultores Lo Necesario alcanza su madurez

Viticultores Lo Necesario da un poderoso paso al frente con el lanzamiento de un vino que ilusiona a todo el equipo de la bodega, especialmente a su alma mater, el enólogo Diego Fernández Pons. Y es que llega Lo Necesario Terrazas de La Cierva, un bobal muy especial.

La firma elabora el primer Lo Necesario en 2007 y no es hasta 2016 cuando Diego se plantea este nuevo reto. “Es ese año cuando pensamos que hemos alcanzado la suficiente madurez como profesional y como bodega para entender, realmente, la expresión de la bobal en nuestra zona. Es el vino con el que la bodega alcanza la mayoría de edad”, reflexiona el enólogo.


Lo Necesario Terrazas de La Cierva es un vino de una parcela muy especial, sobre suelo de arenas del Cretácico en el paraje Hoya de La Cierva, a 900 metros sobre el nivel del mar. Sobre estas arenas el bobal enraíza profundamente ofreciendo racimos de granos muy pequeños y uva muy expresiva, mineral. Es un vino de gran longitud y armonía, criado en roble y afinado en huevos de hormigón.

Únicamente se han elaborado 1200 botellas y algunas mágnum y, de momento, estará a la venta tanto en la bodega como en algunas tiendas especializadas, entre ellas en Godella, en la sede de la cerveza artesana de los hermanos Fernández Pons.

Y para celebrar este importante lanzamiento de un vino tan especial, Lo Necesario ha decidido abrir su bodega al público en los días de vendimia, que arranca el próximo 8 de octubre y se prolongará hasta mediados de noviembre, pues se trata de una añada fría y tardía; “para que la gente venga a bodega y conozca la elaboración y el viñedo”, comenta Diego Fernández abriendo las puertas de su proyecto.

Contacto para visitar la bodega y conocer Lo Necesario Terrazas de La Cierva:
diego@lonecesario.es